La Guardia Civil escolta fuera de un pueblo de Salamanca a un grupo de okupas licenciados
La polémica ha estallado en un municipio salmantino después de que un vídeo mostrara a la Guardia Civil acompañando a un grupo de okupas —al parecer licenciados universitarios— a abandonar el pueblo. Las imágenes, que circulan desde primera hora, no dejan claro si se trata de un desalojo formal o de una medida de protección ante un ambiente enrarecido.
Dos lecturas del desalojo
La versión más extendida ve la escena como una simple mudanza forzada: los agentes llevan a los okupas de un punto a otro, y estos, entre estoicos y resignados, aceptan. Hay quien subraya que el título del vídeo prometía una expulsión perpetrada por el pueblo y acaba con la Benemérita haciendo el trabajo. Otros apuntan a que los agentes no estaban echando a nadie, sino protegiendo a los ocupantes de la ira de algunos vecinos, hartos de convivir con ellos. En ese caso, el Estado cumpliría su papel de escudo, incluso para quienes carecen de contrato de alquiler.
Queda en el aire qué será de estos okupas licenciados. Unos dicen que han optado por una gran ciudad; otros, que se han trasladado a otro pueblo. Lo único seguro es que la Guardia Civil ha vuelto a demostrar que también hace mudanzas improvisadas. Y la duda persiste: ¿era esta la mejor manera de resolver la okupación?