El informe covid de la Casa Blanca que reabre la conspiración del laboratorio
¿Ha confirmado la Casa Blanca que el covid fue un arma de laboratorio? Un documento publicado en whitehouse.gov sostiene exactamente eso y añade que las mascarillas y el distanciamiento social no sirvieron de nada. Seis años después, los defensores del origen artificial lo consideran una confirmación oficial.
El texto, atribuido a la Casa Blanca, acusa a las autoridades de conspirar con las redes sociales para censurar a quienes denunciaban el montaje, y carga contra la OMS por haberse plegado a los intereses del gobierno chino. La conclusión es rotunda: «Teníamos razón».
Un visto bueno que no convence a todos
No todo el mundo acepta el informe al pie de la letra. Una corriente sostiene que el primer punto es falso porque no pasó nada, pero comparte el resto. Otra va más allá: el covid no fue un virus, sino una operación militar con vectores como el 5G o el HAARP, y las PCR crearon olas artificiales.
Quienes admiten que hubo algo distinguen dos fases: los casos de los dos primeros meses no tenían nada que ver con los de junio. Se cita al doctor Benito para denunciar que los protocolos iniciales causaban daños pulmonares graves. El único punto en común es que la historia oficial no cierra.
De la pandemia a la Agenda 2030
El informe no se limita al pasado. Sus valedores lo usan como ariete contra las políticas actuales: la Agenda 2030 sería la nueva religión, el cambio climático el pretexto para regularlo todo, y las catástrofes naturales el resultado de no limpiar ríos ni cortafuegos. El documento se convierte así en salvoconducto para la desconfianza sanitaria.
La conclusión, «ES OFICIAL, TENÍAMOS RAZÓN», solo deja una duda: si el covid fue una operación, ¿quién soltó el virus del baile? Que cada cual elija su versión.