La edad real en que los hombres dejan de crecer: entre mitos y estirones tardíos
Aunque el estirón adolescente es cosa conocida, la edad exacta en que se produce el cierre de los cartílagos de crecimiento varía más de lo que se cree. Los datos recogidos sitúan el final entre los 17 y los 23 años. El crecimiento tardío no es raro: hay quien alarga el proceso hasta los 22 años, ganando esos centímetros finales que marcan la diferencia entre el 1,85 y el 1,95.
La mayoría de los hombres alcanzan su altura definitiva entre los 19 y los 21 años. Pero los casos de crecimiento más allá de los 20 existen, aunque sean la excepción. El pico de estirón suele darse a los 13-14 años, y tras dos años de crecimiento más lento, se detiene. Las radiografías de muñeca (método Greulich-Pyle) confirman que las placas de crecimiento se fusionan, de media, a los 19 años en varones. Sin embargo, factores genéticos, nutricionales y disruptores endocrinos pueden alargar o acortar esa ventana.
Lo curioso del hilo es la brecha entre las alturas declaradas y la media nacional. La talla media masculina en España ronda el 1,76, pero la mayoría de las respuestas superan el 1,85. Cabe preguntarse si la muestra está sesgada (gente alta respondiendo más) o si el mito del 1,80 sigue siendo el mínimo exigido. Un forero (no identificado) pone el dedo en la llaga: “se dedican a poner 1,90, clara imaginación desbordada”. Su estatura real, 1,71, y su vida plena, echan por tierra la correlación entre centímetros y éxito.
Lo más sensato es asumir que, salvo excepciones, a los 21 años ya no crecerás más. Y si aún no has llegado, tampoco pasa nada: los datos no respaldan que la altura sea determinante en nada que valga la pena.