60.000 hombres sin retrete: la acogida que no cuadra
Son 60.000 hombres alojados en un dispositivo de acogida del que nadie ha explicado la parte prosaica: dónde van al baño. La pregunta, formulada con sorna en círculos económicos, destapa un agujero de planificación: la infraestructura básica de saneamiento no aparece por ningún lado.
El coste de la improvisación
Sin letrinas ni duchas, el riesgo sanitario y el gasto en limpieza se disparan. No se ha dado una cifra oficial para ese capítulo, y mientras tanto el problema queda en manos de gestos voluntarios, como la instalación de un único módulo prefabricado que, literalmente, no cubre la demanda.
Personas, no abstracciones
Detrás de la omisión late una forma de ver al migrante como categoría, no como persona. Si se le tratara como ser humano con necesidades, el aseo sería una prioridad. Pero en el imaginario colectivo aparece como ser etéreo que no consume ni padece. Esa deshumanización es también un error económico.
La Embajada de la India ha enviado un monitor para seguir de cerca lo que ocurre. Qué supervisa exactamente, no ha trascendido. Pero el hecho de que un país observe sin remedio dice más que cualquier declaración sobre la calidad de la acogida.