En realidad, Qualcomm tiene dos negocios, no uno. En primer lugar, como dices, los procesadores con arquitectura ARM, donde es uno de los líderes, y donde se ha visto favorecida frente a los productores de procesadores con arquitectura X86 (básicamente, Intel) gracias al auge de los dispositivos móviles. Además, ahora Qualcomm está investigando en el diseño de servidores con procesadores ARM, lo que supondría un duro golpe para Intel.
Y luego está el otro negocio, que probablemente sea la mayor fortaleza de Qcomm y a la vez su mayor debilidad, y que es la causa de la actual depresión del precio de la acción. Se trata de las licencias que cobra por el uso de sus patentes. Qualcomm posee una lista interminable de patentes, y hoy resulta prácticamente imposible fabricar dispositivos móviles sin pasar por caja y dejarle a la compañía un buen porcentaje en concepto de royalties. El peso pesado de las patentes es la tecnología vinculada a la conectividad, especialmente los modem.
Y aquí está la principal clave de lo que ocurre en la bolsa con Qualcomm. Desde hace unos años, Qualcomm ha sufrido diversas demandas acusándola de precios anticompetitivos y de abuso en el cobro por licencias gracias a su posición dominante. Las demandas más importantes han venido de parte de China (para favorecer a sus fabricantes), Corea del Sur (Samsung) y, por último, Apple, que es la principal batalla que libra en estos momentos Qualcomm.
Aparte de eso, e independientemente de cómo se acabe esta batalla en los tribunales, Qualcomm es una empresa donde compuesta básicamente por ingenieros y abogados, posee uno de los repertorios de patentes más impresiosnantes de la industria y cabe pensar que en el futuro seguirá dominando la tecnología de la conectividad: 5G, internet de las cosas... y también automoción autónoma, si finalmente consigue comprar NXP, que es puntero en ese campo.
Aparte de eso, tiene un balance saneado, genera un montón de cash y, al precio actual, proporciona un dividendo anual -y creciente- por encima del 4%.
De todos modos, en la decisión de comprar hay que ponderar tanto el impacto que podría tener una resolución negativa del contencioso con Apple (a la que, comprensiblemente, en este asunto apoya el grueso de la industria tecnológica) como, por contra, el beneficio que puede obtener Qualcomm a largo plazo gracias a su posición en tecnologías cada vez más presentes en todos los órdenes.