Pepephone no puede dar ADSL a un 30% de clientes por un agujero regulatorio
La portabilidad de ADSL a Pepephone se ha convertido en una lotería administrativa. Un correo de la operadora confirmaba esta semana lo que muchos ya sospechaban: si tu dirección no encaja en el estándar que exige la Comisión del Mercado de las Telecomunicaciones (CMT), el alta se bloquea. Y no es un caso aislado. Según un cálculo que circula entre los afectados,
hasta un 30% de los clientes de Jazztel, Orange u Ono no pueden tramitar el servicio porque su número de portal, escalera o puerta no aparece en el desplegable del formulario. La paradoja es que Pepephone, la operadora de los lunares, se ha ganado fama de honesta precisamente por avisar cuando no puede cumplir. Otras ni contestan.
El agujero administrativo que deja fuera a un 30% de los hogares
El problema no es de cobertura ni de infraestructura. Es de papeleo. El sistema de portabilidad exige que la dirección del usuario se corresponda con un formato predefinido que gestiona Telefónica como administradora de la infraestructura. Si vives en un edificio con más de cuatro escaleras, en un número de puerta superior a 30 o en una dirección que el catálogo oficial no contempla, el formulario te expulsa.
Pepephone no puede tramitar el alta aunque el cliente tenga línea y router listos.
Hay quien sostiene que la culpa es de la CMT por no haber actualizado un estándar que data de la época del monopolio. Otros apuntan directamente a Telefónica, que actúa como juez y parte: controla el acceso a los bucles y decide qué direcciones son válidas. El resultado es que el libre mercado de las telecomunicaciones, ese que se vendió como la panacea tras la liberalización, se queda en puerta para casi un tercio de los potenciales clientes.
Libre mercado ejpañol, ironizan los afectados.
Pepephone avisa, Telefónica calla: la diferencia entre una empresa y un monopolio
El correo que disparó la indignación era claro: «No podemos dar de alta tu ADSL porque tu dirección no cumple los requisitos». Sin rodeos, sin excusas.
La operadora de los lunares se ha ganado el respeto de sus clientes precisamente por eso: trata al usuario como persona, no como un número. Frente a eso, el silencio de las grandes. Quien ha intentado darse de baja de Movistar, Vodafone u Orange conoce el calvario de las llamadas perdidas y las promociones fantasma.
La paradoja es que Pepephone, sin ser la más barata, se ha convertido en el refugio de quienes huyen del mal servicio. Su ADSL, con IVA, ronda los 27 euros al mes. Vodafone ofrece fibra o ADSL más móvil con 100 minutos y 1 GB por 35 euros. La diferencia de precio es real, pero el cálculo no es solo económico.
La ausencia de permanencia y la atención en español pesan más que el ahorro.
Alternativas para esquivar el bloqueo: dar de baja la línea o telefonía IP
La solución más repetida es dar de baja el ADSL actual y portar solo la línea a Movistar, sin contrato, y después contratar Pepephone. El coste:
75 euros por la repinchada de Telefónica en lugar de los 35 de la portabilidad estándar. Otra vía es la telefonía IP con OVH, que por 1,20 euros al mes (IVA incluido) ofrece llamadas a fijos nacionales y a 40 países. Requiere un router compatible con SIP, pero los TP-Link TL-WR841N y TL-WR740N se encuentran por menos de 20 euros.
El debate también destapa el problema de los números no geográficos. Aunque la CMT los considera fijos válidos, algunas compañías los tarifican como móviles.
Quien tenga un número 745 puede acabar pagando de más sin saberlo.
La portabilidad a Pepephone sigue dependiendo de un formulario que no admite la realidad de miles de edificios. Mientras la CMT y Telefónica no actualicen el estándar, el 30% de los hogares seguirá fuera. La predicción, con reservas: si la presión de los afectados no fuerza un cambio regulatorio, la operadora de los lunares perderá clientes no por mala cobertura, sino por un desplegable mal diseñado.