El mundo humano son una serie de convenciones artificiales y contratos tácitos para no tener que cancelar entre nosotros cada 2 minutos.
Hace un tiempo me di cuenta que el mundo premia al que mejor interpreta su papel y no al que dice la verdad, este último terminaba en la hoguera en el pasado, y hoy termina siendo un marginal, que es como ser quemado pero seguir vivo. Es por esta razón que los orate triunfan, porque no tienen incorporado el remordimiento de dañar y mentir. Ahora bien, descrito este panorama, tienes tres opciones, vives una vida prácticamente ascética y de contemplación en la montaña con la verdad en los labios; o te inventas un personaje, el que más te plazca, como haces con la cuenta de burbuja, pero con todo tipo de detalles y lo encarnas y juegas ese papel en el teatro desde donde vives tu vida social; o te retiras, pero no a la montaña, sino a tu interior y vives en este mundo sabiendo que estás interactúando con millones de personas que solo interpretan su papel y nada de lo que hagan o digan es realmente relevante en tu vida porque ya sabes que no es verdad.
Disfrute del viaje mi estimado, nadie a ciencia cierta sabe si volvemos o no a esta realidad, o sí este es la única vez que somos humanos. Aproveche lo que le ha tocado en gracia.