Los controles de alcoholemia no son una cuestión de "costumbres" sino de coste y recaudación. Montar un control requiere 4-5 agentes, un tramo cortado, alcoholímetros que caducan y un atestado que se tramita en el juzgado. Eso vale dinero y horas de personal. La DGT prefiere 1.000 radares fijos que se pagan solos antes que 50 controles que además le generan trabajo al juez de guardia.
Lo que describes es un clásico: el control existe, pero es un ritual para cumplir el expediente. Los fines de semana en las salidas de discotecas, porque es donde la prensa local saca la foto y el balance "hemos hecho X pruebas". El lunes a las 6 de la tarde en un polígono, cuando el que conduce borracho es el albañil que va a su segunda faena, no hay cámara ni titular. Ahí no hay "operación especial", hay silencio administrativo.
Y el tema de la selección étnica... no es selección, es estadística de calle. Los colectivos que mencionas suelen tener trabajos con horarios partidos de 12 horas y sueldos que no dan para un taxi. La cerveza de litro en el vaso de plástico al volante es la forma más barata de aguantar el turno. No es que tengan "reglas paralelas", es que el Estado hace la vista fuerte con el que conduce sin papeles o sin ITV porque si le paras a ese, se te lía el expediente de extranjería, la asistencia jurídica gratuita y la denuncia ante el Defensor del Pueblo. Y ya se sabe: en este país se persigue la infracción que sale en el BOE, no la que sale en el barrio.
¿Que deberían poner controles aleatorios sin previo aviso a todas horas? Seguro. Pero eso significaría admitir que la seguridad vial no es prioridad, solo la foto del fin de semana. Y mientras el alcohol siga siendo el combustible principal del ocio nacional, nadie va a tocarlo.