Por qué París está tan al norte: geografía contra jacobinismo
En 1593, Enrique IV habría resumido su conversión al catolicismo en una frase que todavía corre de boca en boca: París bien vale una misa. Cuatro siglos después, la capital francesa sigue donde estaba, en el borde septentrional del hexágono, sobre ese eje económico que los geógrafos bautizaron como banana azul. La pregunta no es baladí. Francia, el Estado jacobino por antonomasia, levantó su mito sobre la razón y la tabula rasa, y sin embargo nunca trasladó su capital al centro del país.
La banana azul y el pecado original
Hay un dato que desarma buena parte del relato oficial: París ya era el centro económico indiscutible de Francia en tiempos de los Capetos, mucho antes de que existiera el Estado que después la hipertrofió. El jacobinismo no inventó la hegemonía parisina; la heredó y la multiplicó durante cuatro siglos. El ejercicio mental que se repite a menudo es el inverso —imaginar una España con capital en Barcelona—, aunque el paralelismo se rompe por un detalle: Barcelona competía con Madrid. París no tenía rival.
El calendario cambió, la capital no
Los revolucionarios fueron capaces de reescribir el calendario, las medidas y hasta los nombres de los meses. Mover la capital les pareció, en cambio, un capricho innecesario. El argumento más sólido sostiene que su base de apoyo era la población de los barrios parisinos, y de ahí no se mueve nadie por decreto. Napoleón, lejos de descentralizar, reforzó el aparato. El contramodelo lo puso Brasilia: una capital moderna construida de la nada que, décadas después, sigue viendo cómo Sao Paulo y Río de Janeiro concentran los negocios y la cultura.
Dónde está el centro real de Francia
La geografía admite trampa. Si se cuenta Valonia como Francia, París ya no queda tan al norte. Y si el mapa se traza sobre lo que algunos llaman la Francia real —del Loira al Pirineo, con Occitania como nación desactivada—, la capital aparece curiosamente centrada.
Queda el argumento más incómodo de todos, y el que menos se cita: París es anterior a Francia. La ciudad existía cuando el país aún no tenía nombre. Ninguna reforma racionalista iba a reubicar algo que la historia había colocado mucho antes de que nadie pensara en moverlo.