La barrera del inglés deja a España fuera de las giras de comedia global
Las grandes figuras del stand-up internacional recorren Europa con shows en inglés, llenan teatros en América Latina y, sin embargo, España no aparece en el calendario. No es falta de público ni de sentido del humor: la explicación que más fuerza cobra es la del idioma. El español es una de las lenguas con más hablantes nativos del planeta, pero el circuito global de la comedia opera en inglés, y el nivel medio de dominio de esa lengua en España está muy por debajo del de otros mercados europeos.
El idioma como frontera
Quienes defienden esta tesis señalan que los cómicos internacionales tampoco actúan en China ni en países de habla portuguesa o finlandesa. Su gira se limita a mercados donde el inglés funciona como segunda lengua. Dentro de España, solo Barcelona, con su masa de expatriados y estudiantes Erasmus, parece ofrecer un nicho suficiente para un espectáculo en inglés.
La excepción cultural
Frente al argumento idiomático, hay quien sostiene que el problema es cultural. En Hispanoamérica los cómicos norteamericanos llenan aforos con naturalidad, mientras el público español mostraría una resistencia al humor en otras lenguas que no se da en otros territorios hispanohablantes. La historia, sin embargo, ofrece un matiz: Kimbo, nacido en Casablanca y descubierto por Miguel Gila, triunfó en TVE en los años 90. El humor, al fin y al cabo, puede saltar fronteras cuando hay talento delante y ganas detrás.
La cuestión queda abierta. Unos apuntan al nivel de inglés, otros a una timidez cultural difícil de medir. El dato incómodo es que España sigue siendo, por ahora, un hueco en el mapa de la comedia internacional.