Lo de España es trágicamente esperpéntico y antinatural: el nivel involutivo y cavernícola que se ve en la gran mayoría del empresariado español es imposible de encontrar en cualquier país desarrollado. Estos empresarios sin ambages han llegado al extremo de que si el currante no está hipermega sindicalizado, cosa que ocurre en las profesiones más cualificadas, le echen horas extras que no pagan con lo cual el resultado final es ver a muchos ingenieros cobrando por hora menos que una persona limpiando retretes en esa misma empresa.
Y aún así esta figura lovecraftiana del empresario español es superada por el rentista español usurero, el mismo personaje que se queja de las leyes a favor del inquilino pero que luego se opone a que se construya más porque eso disminuiría el valor de su inmueble, el mismo que no devuelve la fianza al buen inquilino y abusa de él.
El misterio de porque se vota socialismo en España no es tal cuando se considera que el currante debe protegerse contra esta clase empresarial y rentista responsable de todos los males que han convertido a España en España.
Y aún así esta figura lovecraftiana del empresario español es superada por el rentista español usurero, el mismo personaje que se queja de las leyes a favor del inquilino pero que luego se opone a que se construya más porque eso disminuiría el valor de su inmueble, el mismo que no devuelve la fianza al buen inquilino y abusa de él.
El misterio de porque se vota socialismo en España no es tal cuando se considera que el currante debe protegerse contra esta clase empresarial y rentista responsable de todos los males que han convertido a España en España.
