¿Por qué el destino fue tan cruel con Cartago? ¿Por qué desapareció de la faz de la tierra?

¿Por qué el destino fue tan cruel con Cartago? ¿Por qué desapareció de la faz de la tierra?
Los cartagineses estuvieron en las Islas Canarias, explotaron las minas y pasado el tiempo las abandonaron, algunos esclavos libios se quedaron por la zona.
El abandono de las islas fue debido a que están muy alejadas del Mediterráneo occidental y no quedaba acorde con el pretendido imperio fenicio,
¿de verdad creéis que la civilización helénica se habría salvado? la antigua y mortal enemistad entre griegos y fenicios; de hecho, era una enemistad entre Asia occidental semítica y Europa aria. Con raras excepciones.;

Las tropas impulsadas por los púnicos desde España, Italia y la Galia se habrían enfrentado a los debilitados ejércitos helenísticos siendo el fin de nuestras raíces helénicas.
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Los cartagineses estuvieron en las Islas Canarias, explotaron las minas y pasado el tiempo las abandonaron, algunos esclavos libios se quedaron por la zona.
El abandono de las islas fue debido a que están muy alejadas del Mediterráneo occidental y no quedaba acorde con el pretendido imperio fenicio,
¿de verdad creéis que la civilización helénica se habría salvado? la antigua y mortal enemistad entre griegos y fenicios; de hecho, era una enemistad entre Asia occidental semítica y Europa aria. Con raras excepciones.;

Las tropas impulsadas por los púnicos desde España, Italia y la Galia se habrían enfrentado a los debilitados ejércitos helenísticos siendo el fin de nuestras raíces helénicas.
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Lа hірótеsіs dе quе lоs саrtаgіnеsеs llеgаrоn а lаs Ιslаs Cаnаrіаs, ехрlоtаrоn sus rесursоs у роstеrіоrmеntе lаs аbаndоnаrоn, dеjаndо аllí роblасіоnеs dе оrіgеn nоrtеаfrісаnо,tіеnе сіеrtа рlаusіbіlіdаd hіstórіса, реrо hау quе sеr muу сuіdаdоsоs у sераrаr lо роsіblе, lо рrоbаblе у lо сіеntífісаmеntе dеmоstrаdо.

Εs sаbіdо quе lоs fеnісіоs у, роstеrіоrmеntе, lоs саrtаgіnеsеs fuеrоn ехtrаоrdіnаrіоs nаvеgаntеs, dеsdе sus еstаblесіmіеntоs еn Gаdіr у еn lа соstа аtlántіса аfrісаnа dеsаrrоllаrоn rutаs соmеrсіаlеs quе sе ехtеndіеrоn muсhо más аllá dе lаs Cоlumnаs dе Ηérсulеs.

Su рrеsеnсіа еn Μоgаdоr, еn lа асtuаl соstа mаrrоquí, dеmuеstrа quе еl Αtlántісо аfrісаnо nо еrа un tеrrіtоrіо dеsсоnосіdо раrа еllоs, роr lо tаntо, lа роsіbіlіdаd dе quе hubіеsеn аlсаnzаdо lаs Cаnаrіаs еs реrfесtаmеntе rаzоnаblе.

Sіn еmbаrgо, unа соsа еs соnосеr unаs іslаs, оtrа vіsіtаrlаs у оtrа muу dіstіntа еstаblесеr аllí соlоnіаs реrmаnеntеs dеdісаdаs а lа ехрlоtасіón есоnómіса.

Εsо еs саsі іmроsіblе dе dеmоstrаr, у hау dаtоs quе dіrесtаmеntе lо соntrаdісеn.

Un іmроrtаntе еstudіо рublісаdо еn julіо dе 2024 еn ΡΝΑS, ехаmіnó lаs dаtасіоnеs аrquеоlógісаs dіsроnіblеs mеdіаntе mоdеlоs сrоnоlógісоs bауеsіаnоs.

Sus соnсlusіоnеs іndісаn quе, hаstа еl mоmеntо, nо ехіstеn рruеbаs аrquеоlógісаs dе еstаblесіmіеntоs fеnісіо-рúnісоs еn еl аrсhіріélаgо.

Εstо nо sіgnіfіса quе lоs саrtаgіnеsеs nunса llеgаrаn а lаs іslаs, sіnо quе tоdаvíа саrесеmоs dе еvіdеnсіаs mаtеrіаlеs sufісіеntеmеntе соnсluуеntеs раrа dеmоstrаrlо.

 
Me parece una hipótesis poco fundada y que contradice los escasos indicios que tenemos.


Que no haya quedado casi nada de la cultura púnica no significa que no existiese. Sabemos que se traducían obras del griego y que tenían sus propias escuelas filosóficas. Provienen de una tradición fenicia muy antigua que de hecho inventó el alfabeto. Que los libros en griego se llamen como la ciudad fenicia de Biblos tampoco es causal.

Sabemos que eran considerados maestros en la navegación, el comercio y la agricultura.
Tenían bancos y un sistema financiero complejo, los propios romanos tradujeron los libros de Magon considerándolos la referencia absoluta en agricultura. Y en navegacion eran líderes indiscutibles. Hay bastantes pruebas de que llegaron al golfo de Guinea e incluso de que circunnavegaron África. Los libros de Ptolomeo y sus cálculos de la distancia del grado de longitud terrestre parece que se basan en datos brutos recogidos por navegantes púnicos, lo cual es bastante coherente con una civilización que desarrollase la navegación oceánica. Para lo cual seguramente necesitarían o algún tipo de reloj náutico o conocimientos astronómicos avanzados.
En 1584 los cosmógrafos españoles lo determinaron con precisión usando un eclipse lunar, sin más tecnología que la que tenían a su alcance en la antigüedad. Curiosamente también se acusa a los españoles de no haber sabido desarrollar tecnología, habiendo desarrollado la navegación oceánica mundial.

Por cierto, en sus comienzos casi todos los alfabetos podían escribirse indistintamente en ambos sentidos, tanto el propio fenicio como el griego, el etrusco e incluso el latino. E incluso alternando líneas en el mismo texto en bustrofedon, precisamente porque provenían del fenicio.
Tundo Luigi: La Divina testa. Este historiador dice.

Los fenicios eran un pueblo talentoso. Eran navegantes sin igual (circunnavegaron el continente africano veinte siglos antes que Vasco da Gama) y hábiles comerciantes. Dondequiera que aparecían los fenicios, surgían inmediatamente centros comerciales.

Recordemos que estos hábiles constructores, carpinteros y canteros fueron invitados a Palestina para construir templos y palacios únicos. Construyeron el palacio y el templo de Salomón en Jerusalén.

El relato bíblico de la construcción del palacio del rey Acab con marfil se consideró en su momento mera ficción. Sin embargo, las excavaciones arqueológicas en el sitio de la antigua capital de Israel, Samaria, han desenterrado fragmentos del palacio y baldosas de marfil que representan figuras de dioses, esfinges, leones, toros, gacelas, lotos, palmeras, lirios y papiros.

Los historiadores escriben que la esposa de Acab, la reina Jezabel, ferviente seguidora del culto fenicio, exigió que los artesanos locales le construyeran un "palacio de marfil" dorado.
 
Y continúa así... Cómo surgió Cartago?
La legendaria Cartago, formidable rival de Roma, se convirtió en una de las ciudades más grandes del mundo antiguo. Cartago es anterior a Roma por 72 años.

Fue fundada en el 823 a. C. por Dido (Elisa), hermana del rey tirio Pigmalión. Otros sitúan la fecha entre el 814 y el 813 a. C., mientras que Filisto, historiador siciliano citado por Eusebio, sitúa la fundación de Carchedón (Cartago) por Zora a finales del siglo XIII a. C.

Elisa y su hermano son figuras históricas. La facción sacerdotal-aristocrática de Tiro, obligada a abandonar la ciudad debido a conflictos civiles, se trasladó a esta región.

Los griegos llamaban a Fenicia «la tierra de los rojos» o «la tierra púrpura». Cabe recordar que los italianos llamaban a sus habitantes fenicios o púnicos. Aparentemente, tras la gloria de la reina Elisa, la monarquía dejó de existir. Cartago se convirtió en una república.

Tras la destrucción de Sidón por los asirios y el asedio de Tiro, el número de emigrantes fenicios aumentó drásticamente. A finales del siglo IV a. C., la población de la Ciudad Nueva y sus territorios alcanzó entre 550.000 y 600.000 habitantes, y en vísperas de la Tercera Guerra Púnica, la cifra ascendía a 700.000.

En comparación, la población total de Atenas en tiempos de Pericles era de tan solo entre 200.000 y 300.000 habitantes. Roma, en vísperas de la guerra contra Aníbal, tenía una población de 270.000 habitantes, e incluso en su apogeo (bajo César), llegó a tener alrededor de 800.000. Según los datos censales, la población total de la República Romana era de 770.000 habitantes en tiempos de Escipión
 
Los cartagineses estuvieron en las Islas Canarias, explotaron las minas y pasado el tiempo las abandonaron, algunos esclavos libios se quedaron por la zona.
El abandono de las islas fue debido a que están muy alejadas del Mediterráneo occidental y no quedaba acorde con el pretendido imperio fenicio,
¿de verdad creéis que la civilización helénica se habría salvado? la antigua y mortal enemistad entre griegos y fenicios; de hecho, era una enemistad entre Asia occidental semítica y Europa aria. Con raras excepciones.;

Las tropas impulsadas por los púnicos desde España, Italia y la Galia se habrían enfrentado a los debilitados ejércitos helenísticos siendo el fin de nuestras raíces helénicas.
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El forista insiste en intentar imponer sus categorías y prejuicios ideológicos modernos al estudio de la Historia, le advierto que su intento no puede prosperar ya que su sesgada pretensión le quita a esta la necesaria objetividad y convierte su análisis, y disculpe si me veo obligado a calificarlo, en un panfleto propagandístico.

La Historia, señor, se nutre de hechos y de la comprensión de sus propios contextos, no de proyecciones personales ni de militancias contemporáneas que solo buscan forzar la realidad para saciar un dogma personal.

Independientemente de los desvíos que intente, no hay duda que las guerras entre griegos y cartagineses por el dominio de Sicilia fueron largas y sangrientas, durante siglos, ambas potencias fruta la hegemonía del Mediterráneo central. Nadie discute eso.

Pero interpretar aquellos enfrentamientos como una lucha entre una supuesta «Europa aria» y una «Asia semítica» constituye un grave anacronismo histórico y una burda maniobra proselitista.

Esas categorías raciales pertenecen a construcciones ideológicas muy posteriores, los conflictos de la Antigüedad respondían fundamentalmente a intereses territoriales, económicos y políticos, no a una pretendida guerra de exterminio entre civilizaciones racialmente antagónicas.

El forista en su entusiasmo incurre en una gruesa contradicción: Cartago estaba profundamente helenizada, el propio Aníbal recibió educación griega, tuvo como maestro al historiador espartano Sosilo y conocía la literatura helénica.

La influencia griega peine en las élites cartaginesas, en sus manifestaciones artísticas e incluso en sus creencias religiosas, como demuestra la incorporación de los cultos de Deméter y Perséfone.

Pero existe una prueba histórica todavía más contundente.

En el año 215 a. C., Aníbal estableció una alianza militar con Filipo V de Macedonia, uno de los principales soberanos del mundo helenístico, Polibio reproduce aquel tratado en el libro VII, capítulo 9, de sus Historias.

O sea que tenemos a un general cartaginés y un monarca griego aliados contra Roma...

¿Dónde queda entonces esa supuesta enemistad racial irreconciliable entre griegos y hebreas?

¿Cómo sostener que Aníbal pretendía destruir la civilización helénica mientras establecía alianzas con sus principales representantes políticos?

Pero el forista avanza aun más y se embarca en su contradicción más exagerada pretendiendo presentar a Roma como salvadora de la civilización griega…!

¿Acaso no fueron precisamente los romanos quienes derrotaron a Macedonia en 168 a. C. y arrasaron Corinto en 146 a. C.?

Sin embargo, Grecia sobrevivió culturalmente a su sometimiento militar, sus filósofos, científicos, artistas y escritores terminaron ejerciendo una influencia decisiva sobre los propios conquistadores.

Roma conquistó Grecia con sus legiones, pero Grecia terminó conquistando intelectualmente a Roma.

¿Por qué habría sido imposible una evolución semejante bajo la hegemonía cartaginesa? ¿Por qué suponer que una civilización que admiraba y asimilaba elementos de la cultura griega estaba necesariamente destinada a destruirla?

La cuestión fundamental es que no existe prueba alguna de que Cartago pretendiera eliminar la civilización helénica, lo que sí sabemos es que Roma destruyó militarmente a Cartago y sometió a Grecia.

Por tanto, presentar la victoria romana como una providencial salvación de nuestras raíces culturales significa transformar una hipótesis sin demostrar en una justificación retrospectiva del vencedor.

Roma no necesitó salvar a Grecia de Cartago para transmitirnos su legado, y mucho menos necesitó destruir Cartago para que sobrevivieran Platón, Aristóteles o Hipócrates.

La historia nos permite conocer quién ganó aquellas guerras, pero no nos autoriza a concluir que, por haber ganado, representaba necesariamente el mejor destino para la humanidad.
 
El forista insiste en intentar imponer sus categorías y prejuicios ideológicos modernos al estudio de la Historia, le advierto que su intento no puede prosperar ya que su sesgada pretensión le quita a esta la necesaria objetividad y convierte su análisis, y disculpe si me veo obligado a calificarlo, en un panfleto propagandístico.

La Historia, señor, se nutre de hechos y de la comprensión de sus propios contextos, no de proyecciones personales ni de militancias contemporáneas que solo buscan forzar la realidad para saciar un dogma personal.

Independientemente de los desvíos que intente, no hay duda que las guerras entre griegos y cartagineses por el dominio de Sicilia fueron largas y sangrientas, durante siglos, ambas potencias fruta la hegemonía del Mediterráneo central. Nadie discute eso.

Pero interpretar aquellos enfrentamientos como una lucha entre una supuesta «Europa aria» y una «Asia semítica» constituye un grave anacronismo histórico y una burda maniobra proselitista.

Esas categorías raciales pertenecen a construcciones ideológicas muy posteriores, los conflictos de la Antigüedad respondían fundamentalmente a intereses territoriales, económicos y políticos, no a una pretendida guerra de exterminio entre civilizaciones racialmente antagónicas.

El forista en su entusiasmo incurre en una gruesa contradicción: Cartago estaba profundamente helenizada, el propio Aníbal recibió educación griega, tuvo como maestro al historiador espartano Sosilo y conocía la literatura helénica.

La influencia griega peine en las élites cartaginesas, en sus manifestaciones artísticas e incluso en sus creencias religiosas, como demuestra la incorporación de los cultos de Deméter y Perséfone.

Pero existe una prueba histórica todavía más contundente.

En el año 215 a. C., Aníbal estableció una alianza militar con Filipo V de Macedonia, uno de los principales soberanos del mundo helenístico, Polibio reproduce aquel tratado en el libro VII, capítulo 9, de sus Historias.

O sea que tenemos a un general cartaginés y un monarca griego aliados contra Roma...

¿Dónde queda entonces esa supuesta enemistad racial irreconciliable entre griegos y hebreas?

¿Cómo sostener que Aníbal pretendía destruir la civilización helénica mientras establecía alianzas con sus principales representantes políticos?

Pero el forista avanza aun más y se embarca en su contradicción más exagerada pretendiendo presentar a Roma como salvadora de la civilización griega…!

¿Acaso no fueron precisamente los romanos quienes derrotaron a Macedonia en 168 a. C. y arrasaron Corinto en 146 a. C.?

Sin embargo, Grecia sobrevivió culturalmente a su sometimiento militar, sus filósofos, científicos, artistas y escritores terminaron ejerciendo una influencia decisiva sobre los propios conquistadores.

Roma conquistó Grecia con sus legiones, pero Grecia terminó conquistando intelectualmente a Roma.

¿Por qué habría sido imposible una evolución semejante bajo la hegemonía cartaginesa? ¿Por qué suponer que una civilización que admiraba y asimilaba elementos de la cultura griega estaba necesariamente destinada a destruirla?

La cuestión fundamental es que no existe prueba alguna de que Cartago pretendiera eliminar la civilización helénica, lo que sí sabemos es que Roma destruyó militarmente a Cartago y sometió a Grecia.

Por tanto, presentar la victoria romana como una providencial salvación de nuestras raíces culturales significa transformar una hipótesis sin demostrar en una justificación retrospectiva del vencedor.

Roma no necesitó salvar a Grecia de Cartago para transmitirnos su legado, y mucho menos necesitó destruir Cartago para que sobrevivieran Platón, Aristóteles o Hipócrates.

La historia nos permite conocer quién ganó aquellas guerras, pero no nos autoriza a concluir que, por haber ganado, representaba necesariamente el mejor destino para la humanidad.
Bueno, en tu entusiasmo por reivindicar Cartago ya sólo te faltaría también reivindicar a Herodes.

Cartago fue una potencia impulsada por la hostilidad de un líder como Aníbal.

Me asombra que no hagas ningún comentario positivo al verdadero gran hombre de esta historia, Escipión. Cicerón lo inmortaliza (principalmente en El sueño de Escipión, libro VI de De re publica) como el modelo máximo del hombre de Estado: aquel cuya virtud cívica, defensa de la justicia y servicio a la patria le aseguran un lugar eterno entre las estrellas.

Para Paterculus, Escipión era la encarnación del concepto de humanitas, es decir, la quintaesencia de las mejores cualidades humanas, pues en su vida no pensó, no hizo ni dijo nada que no fuera digno de admiración. Esta gran figura es el sol de Roma.

Aníbal y Cartago representan la hostilidad carente de piedad.
 
El destino de Cartago probablemente está ligado a algún evento climático que hízo que decreciese la población y el comercio en el SAHEL, y ya se debió de notar entonces.

En algún momento el desierto avanzó demasiado, porque ahí había gente y había algo de abundancia.



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