España supera a Bulgaria en pobreza infantil: nuevo farolillo rojo de la UE
¿Qué dice un país cuando sus menores encabezan la clasificación europea de pobreza y exclusión social? Que España haya superado a Bulgaria, hasta ahora el peor socio de la UE en este indicador, no es un récord que nadie quisiera batir. Es el resultado de una década larga de empobrecimiento que no se ha corregido ni con la recuperación económica ni con las promesas de los sucesivos gobiernos.
El síntoma y la anécdota
El debate alrededor del dato ha dejado una estampa que lo resume todo: mientras la cifra confirma la caída, la propuesta estrella que circula para los jóvenes son 20 euros en bonos culturales. Veinte euros. La distancia entre la magnitud del problema y la respuesta política es sideral.
Clase media, el elefante en la habitación
El empobrecimiento no afecta solo a quien ya era pobre. El discurso recurrente sobre la clase media —segunda residencia, consumo de carne y pescado, precios en Mercadona— ya no va de ratos, sino de supervivencia. Hay quien lleva 16 años esperando a que la situación tocara fondo; ahora se mira al espejo y se ve «segundo mundo».
Todo apunta a que Bulgaria, desde ahora, podrá mirar a España con algo parecido a la condescendencia. El consuelo es que nunca hemos destacado tanto en algo.