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Podemos ha trasladado su disposición a pactar con Frente Amplio siempre que Irene Montero conserve el liderazgo de la candidatura. El movimiento llega después de que Más Madrid ofreciera a Montero el número dos por Madrid.
Podemos ha trasladado su disposición a pactar con Frente Amplio siempre que Irene Montero conserve el liderazgo de la candidatura. El movimiento llega después de que Más Madrid ofreciera a Montero el número dos por Madrid.
La noticia la dio a conocer la agencia EFE: Podemos se abre a pactar con Frente Amplio sin renunciar al liderazgo de Irene Montero. Es decir, la formación que dirige Ione Belarra acepta sentarse a negociar una candidatura conjunta, pero pone una condición que no es menor: que quien encabece ese espacio siga siendo Montero. La propuesta llega en plena precampaña y después de que Más Madrid haya ofrecido a la propia Montero el número dos de su lista por Madrid.
En la práctica, Podemos no está diciendo que se disuelve en Frente Amplio ni que acepta un reparto de puestos sin más. Está diciendo que quiere unidad, sí, pero con su referente al frente. Es una forma de negociar desde una posición de fuerza relativa: la formación tiene menos escaños que en 2016, pero conserva una marca reconocible y una líder con proyección mediática propia.
La condición choca con la lógica de otros actores del espacio. Si Más Madrid ya ha ofrecido a Montero el número dos por Madrid, aceptar ese puesto implicaría renunciar a encabezar la candidatura. Y eso es justo lo que Podemos descarta por ahora.
El anuncio se produce en un momento de recomposición del espacio a la izquierda del PSOE. Frente Amplio agrupa a formaciones como Más Madrid e Izquierda Unida, entre otras, y busca convertirse en el referente unitario de ese espacio. Podemos, que fue hegemónico en ese terreno entre 2015 y 2019, negocia ahora desde una posición más débil, pero con la baza de su marca y de su lideresa.
La oferta de Más Madrid a Montero, adelantada por varios medios, apuntaba a integrarla como número dos por Madrid. Es un gesto de integración, pero también una forma de fijar quién manda en la candidatura. Podemos responde ahora con su propia condición: pactamos, pero el liderazgo es nuestro.
Podemos afronta un ciclo electoral con riesgo real de quedarse fuera de algunas instituciones si no suma con otros. Su peso parlamentario ha caído desde los 69 escaños de 2016 hasta los 5 actuales. La unidad con Frente Amplio podría mejorar sus expectativas, pero también diluir su perfil propio.
La negativa a renunciar al liderazgo de Montero tiene una lectura interna: mantener la marca y el control del relato. Y una lectura externa: forzar a Frente Amplio a elegir entre aceptar esa condición o cargar con el coste de romper la unidad. La negociación sigue abierta.
Podemos se abre a pactar con Frente Amplio sin renunciar al liderazgo de Irene Montero.https://t.co/f0ptmt9rH6
— EFE Noticias Ver publicación en X