La transición del carbón vegetal al carbón mineral, y de este último al petróleo, se hizo de manera espontánea sin que ningún burócrata calentólogo de guano dirigiese recursos hacia donde le saliese de la banana desde un despacho en Bruselas. Las señales de precios coordinaron a toda esa gente para que cambiase un recurso por otro. Los precios impelen a la gente a buscar alternativas, sin precios, todo se despilfarraría y se aprovecharía mal. El "picoil", de llegar, si llega, haría subir los precios del petróleo y, entonces, sería rentable extraerlo con nuevos métodos mas eficientes, o competir en precios con otra fuente de energía.
Algunos tenéis una visión demasiado mecanicista del mundo. Lo entiendo, yo soy ingeniero también y he resuelto los problemitas de la carrera donde los datos están dados y todo son tautologías estáticas. Algunos hemos ansioso de ese mundo y nos hemos dado cuenta de que la realidad no se basa en ecuaciones diferenciales y transformaciones funcionales causa-efecto.