La moda del bulking extremo: ganar grasa para después perderla, un sinsentido fisiológico
Hace tres o cuatro años que se instaló una práctica en ciertos círculos del fitness: engordar deliberadamente hasta superar los 120 kilos, con una desproporción de grasa que convierte el cuerpo en un problema. La teoría es que un superávit calórico masivo maximiza la ganancia muscular, pero la realidad es que, pasado un umbral, casi todo el peso que se gana es grasa. Después, para perder esos 20 o 30 kilos de sebo, se recurre a dietas extremas y a veces a fármacos no prescritos, dejando el cuerpo con piel sobrante y estrías.
La fisiología contra el mito del volumen masivo
El cuerpo tiene un límite natural de síntesis proteica: no se puede ganar más de 0,25-0,5 kilos de músculo por semana. Ingerir 4.000 o 5.000 calorías diarias solo acelera la acumulación de grasa, infiltrada entre las fibras musculares. Quienes defienden el bulking extremo argumentan que ganar volumen de grasa protege las articulaciones y permite levantar más peso, pero los datos muestran que el rendimiento se estanca cuando el exceso de peso no es funcional.
El coste para la salud y el bolsillo
Más allá de la estética, el ciclo es caro y arriesgado. La fase de volumen exige un gasto alimentario desorbitado; la de definición, suplementos y, en ocasiones, fármacos que pueden dañar el hígado o el corazón. A esto se suma el tiempo: medio año para engordar y otro medio para secar, con el resultado de un físico que, en muchos casos, no mejora el de quien mantiene una dieta equilibrada con pequeños excedentes.
¿Quién impulsó esta tendencia?
En redes sociales y foros de culturismo, ciertos divulgadores promovieron el «PermaBULK» como atajo para hipertrofiar. La estrategia de ganar peso a toda costa generó seguidores que hoy se enfrentan a las consecuencias: estrías profundas, piel colgante y un cuerpo que nunca recupera la tonicidad perdida. La pregunta sigue abierta: ¿fue un gurú concreto, una corriente de pensamiento o simplemente el deseo de resultados rápidos lo que normalizó esta barbarie?