El 'ridículo espantoso' que reabre el debate sobre mobbing en TV
Un vídeo se viraliza a gran velocidad: una periodista, en plena intervención en directo, empieza a hablar de forma inconexa mencionando un libro, "comer mierda" y un coronel. La escena es tan extraña que las redes sociales estallan entre la mofa y la indignación. Pero, más allá del morbo, el episodio ha reabierto una vieja pregunta: ¿cómo se trata a los trabajadores en las televisiones públicas?
Lo que ningún análisis termina de explicar es por qué un cámara decidió seguir grabando en lugar de parar la emisión o buscar ayuda. Mientras unos ven un acto de humillación pública, otros señalan que la mujer podría estar sufriendo las consecuencias de un acoso laboral prolongado. "Necesita el dinero pero ha preferido irse porque no aguanta más", se argumenta desde quienes defienden que el deterioro psicológico tiene un origen laboral.
La politización no se hizo esperar: el nombre de Irene Montero apareció como posible apoyo, y la etiqueta "PSOE" se asoció a la cadena, tratándose de televisión pública. El debate, sin embargo, trasciende las siglas. La pregunta incómoda es si los medios públicos están gestionando adecuadamente la salud mental de sus trabajadores o si, por el contrario, el silencio es la norma hasta que alguien explota en antena.
El dato que descoloca: el vídeo tiene 0 días de antigüedad, pero las denuncias de mobbing en televisiones autonómicas llevan años amontonándose en los juzgados. La anécdota, lejos de ser un hecho aislado, parece la punta del iceberg de un sistema que exprime a sus profesionales hasta el límite.