La Luz: el cine español vuelve al mismo esquema de cura pederasta y obispos malvados
El cartel de la película 'La Luz', que se estrena este fin de semana, prometía una historia diferente. Bastó leer la sinopsis para encontrar la enésima variación del mismo patrón: un sacerdote homosexual que encubre abusos infantiles y se enfrenta a una jerarquía eclesiástica corrupta. El debate, lejos de la crítica cinematográfica, se ha convertido en un termómetro de la guerra cultural que divide al país.
Hay quien ve en la película una denuncia necesaria de los abusos en la Iglesia, respaldada por los dos últimos papas. Otros, simplemente, están hartos. 'Basta de gays, putas y guerra civil', resume una de las voces más repetidas. La crítica no es a la trama concreta, sino a un modelo de cine que, según sus detractores, repite los mismos esquemas para obtener subvenciones públicas.
El papel de los medios públicos
El presentador Xabi Fortes dedicó 20 minutos de su programa en La Sexta a promocionar la cinta. Para muchos, eso es la prueba del algodón: la película no busca contar una historia, sino adoctrinar. El resultado, previsible, es que pocos irán a verla, pero su efecto propagandístico en la audiencia cautiva puede ser significativo.
Casi en paralelo, han reaparecido las comparaciones con el cine español de los 70 y 80, el de Berlanga, Ozores o incluso Almodóvar. Hoy ese cine compite con productos que, en opinión de los críticos, son más propaganda que arte. A este paso, el único cine que sobrevivirá será el que cuente lo que el poder quiere oír.
Debates relacionados en el foro