Frontex: Italia duplica a España en entradas irregulares
Italia registró 478.600 entradas irregulares entre 2021 y 2026, más del doble que las 234.760 de España. El dato ha abierto una brecha política: hay quien lo lee como la prueba de que Roma es la gran puerta de entrada a la UE, y quien matiza que la comparación debe hacerse por etapas, no por totales.
El factor Meloni: la caída que todo lo justifica
Quienes defienden a la primera ministra italiana recuerdan que el grueso de esas entradas se produjo antes de que llegara al gobierno a finales de 2022. Desde entonces, aseguran, las llegadas se desplomaron un 60%. En España, con Pedro Sánchez, la cifra habría crecido un 110%. Son porcentajes que no se verifican en la polémica, pero el argumento tiene fuerza política: el resultado cambia según el punto de partida. El desglose partida a partida, ajustando los periodos de gobierno, arroja un saldo incómodo para ambos.
La trampa de los números absolutos
La réplica es previsible: los totales no mienten, pero pueden ser engañosos. Si se comparan cifras absolutas, Italia queda señalada como el mayor receptor. Quienes contestan insisten en que en inmigración, igual que en deuda pública, la variación relativa importa más que el stock. Claro que ese mismo principio se invoca solo cuando conviene.
Lo que no cuenta Frontex
La estadística europea se basa en detecciones de cruces irregulares, en su mayoría por vía marítima. Las entradas por aeropuerto, como Barajas, quedan fuera de ese registro. Eso significa que la cifra de 234.760 para España puede quedarse corta. Italia tampoco se libra: sus aeropuertos están igualmente expuestos. El hueco es un campo abierto a la especulación.
La polémica quedará abierta mientras no se pacte un criterio homogéneo. Lo previsible es que cada gobierno siga eligiendo el indicador que más le favorece. Con estos mimbres, la próxima estadística de Frontex volverá a ser un campo de batalla.