Faltan 30.000 conductores y la receta sigue siendo importarlos
La escasez de conductores profesionales en España no se ha encontrado con una solución incómoda: la del cheque. Hay demanda declarada de 30.000 camioneros y la respuesta, según el debate abierto en ámbitos económicos, pasa por ir a buscarlos fuera de España. Mientras tanto, el salario y las condiciones de trabajo permanecen congelados en el espejo retrovisor.
El mercado laboral que prefiere importar antes que pagar
Hay un diagnóstico que se repite con variaciones: el modelo español de competitividad consiste en mantener márgenes a base de costes laborales bajos. Cuando los trabajadores locales dicen no a horarios imposibles y sueldos que no llegan a fin de mes, se abre la puerta a quien acepta esas condiciones. Lo llaman “importación de mano de obra”; otros lo ven como una forma de competencia desleal en el mercado de trabajo.
El argumento tiene un límite, y no es moral sino estructural: esto no es infinito. Ni en un país europeo ni en los propios países de origen, donde quienes vienen también comparan precios y acaban apeándose. La inspección de trabajo, con especial atención a empresas con alto porcentaje de plantilla extranjera, aparece en el debate como una reclamación que nadie ha hecho efectiva.
Paro y huecos sin cubrir: la vía del reciclaje
Frente a la pista de importar carnets convalidados con criterios laxos, hay una alternativa incómodamente obvia: formar a parados mayores de 50. En un país con millones de desempleados y huecos sin cubrir, preguntarse por qué no se oferta reciclaje profesional en el sector del transporte es casi un acto de herejía. La respuesta suele ser que en ese segmento de edad nadie quiere las condiciones sobre la mesa.
La convalidación de permisos obtenidos sin pasar por el sistema español preocupa a quienes ven en ello una puerta giratoria hacia la precarización. Mientras tanto, el relato oficial se queda a medias: no hay conductores, pero tampoco hay salarios que atraigan.
El dato que descoloca: se habla de 30.000 huecos y no se menciona en ninguna propuesta la palabra “subir sueldos”. Este artículo no va a ser la excepción.