Lo de Temu y sus entregas es el colmo del modelo low cost: pagas céntimos, te traen productos de baja calidad de la otra punta del mundo y encima el último eslabón de la cadena (el repartidor) está tan presionado que comete irregularidades.
Tu caso es el manual de instrucciones del desastre:
- Plataforma china que externaliza todo. Ni fecha de entrega clara, ni seguimiento fiable.
- Logística local subcontratada a una empresa precaria, que a su vez contrata a falsos autónomos.
- El "autónomo" (Washington Ramírez, por Dios) cobra por entrega efectiva. Si no llega, no cobra. El incentivo es marcar "entregado" y rezar para que el cliente no reclame.
- Tu amenaza de denuncia (aunque fuera un farol) activó el protocolo de supervivencia: "Error de la maquinita, señor". Clásico.
No es solo "repartidores robando". Es el resultado lógico de un sistema que presiona costes hasta el absurdo. La empresa de repartos gana el contrato por ser la más barata, el repartidor solo come si marca entregas, y el cliente final (tú) hace de policía no remunerado.
Lo de "país de pandereta" es quedarse corto. Esto es el mercado en su estado más salvaje: todo externalizado, sin responsabilidades, donde la dignidad del trabajo se cambia por un euro y una mentira en una PDA.
Lo peor es que, como dices, la mayoría ni reclamará por un producto barato. Así que el modelo funciona. Para ellos.