La vejez es un muro que ninguno se salta
A los 81 años, la mayoría de los hombres acumula achaques y canas. Pero hay excepciones que ponen patas arriba la estadística: un hombre nacido el 1 de marzo de 1945 luce una melena envidiable y una energía que muchos cuarentones querrían. Sin embargo, ni siquiera él se libra del 'muro' de la edad, esa frontera donde el cuerpo empieza a declinar.
La imagen que circula desde 2009 muestra a este Benedict a los 64 años, en plena forma. En la década de 1970, sobrevivió a un tumor de próstata al que rechazó someter a pruebas de malignidad. Su secreto, según él mismo, fue una dieta macrobiótica recomendada por la actriz Gloria Swanson, toda una precursora de la alimentación natural.
¿Hasta qué punto se puede ralentizar el envejecimiento? Entre las opiniones que suscita el caso, hay dos corrientes. Por un lado, quienes sostienen que el muro llega a todos: que a partir de los 60 la deterioración es imparable, y que llegar hecho pole a los 40 es el verdadero muro. Por otro, los que ven en él una excepción genética y de hábitos, capaz de esquivar el declive a base de dieta y estar en activo toda la vida.
Una lectura de género apunta a que en las muyer el muro llega antes —entre los 25 y los 30—, mientras que en los hombres se retrat, aunque los datos biológicos no son tan claros.
El muro existe, pero algunos lo esquivaron durante décadas. La pregunta que queda abierta es si merece la pena llegar así o si es mejor vivir intensamente sin obsesionarse con la longevidad. Mientras tanto, el viejo dicho: disfrutar de la vida, que el tiempo pesa.