Puente obliga a pintar todos los autobuses del mismo color: ¿propaganda o negocio?
¿En qué gasta el Ministerio de Transporte su tiempo y presupuesto? Según el anuncio del ministro Óscar Puente, en unificar el color de todos los autobuses que operan bajo concesiones del Estado. La medida, que obliga a pintar la flota de un verde uniforme, pretende "hacer más visible la gestión pública" y eliminar la "amalgama de colores y logotipos privados". Pero el escepticismo domina el análisis.
Una pátina verde para el relato oficial
El argumento oficial es que el ciudadano debe identificar rápidamente que el servicio es público. Sin embargo, la decisión llega en un momento en que los problemas reales del transporte —como los descarrilamientos de trenes, la falta de mantenimiento o la calidad del servicio— siguen sin respuesta. Mientras, las empresas concesionarias deberán asumir el coste de repintar cada autobús, con el consiguiente lucro cesante por los días de parada. No es de extrañar que muchos vean aquí una cortina de humo.
El negocio del repintado: sospechas más que fundadas
La sospecha de un posible pelotazo planea sobre la medida. ¿Quién tiene la patente de ese verde? ¿Qué empresa de pinturas resultará adjudicataria? El historial de concursos "express" y adjudicaciones a dedo en otras áreas del Ministerio alimenta la desconfianza. El coste de pintar un autobús no es trivial, y si a eso se suman las subvenciones a las autonomías para la "transformación ecológica y social del transporte", el rastro del dinero apunta a un negocio redondo para los amigos del entorno.
Comparaciones inevitables: ¿y los trenes?
Mientras se destinan recursos a cambiar el color de los autobuses, el servicio ferroviario acumula incidencias. La ironía no escapa a nadie: se habla de unificar colores cuando los trenes de cercanías, media distancia y alta velocidad ya lucen una mezcla de tonos dentro de la propia Renfe. La pregunta que flota en el aire es si esta medida mejorará la eficiencia del transporte o solo la foto del ministerio.
Un cierre con sorna
Al final, lo importante no es que los autobuses lleguen a tiempo, seguros y con mantenimiento. Lo crucial es que sean verdes y que se vea que son del Estado. Luego ya hablaremos de lo demás, si queda presupuesto. Que pinten de verde hasta los semáforos, total.