Puente ironiza sobre los 60.000 millones de BlackRock en España
Óscar Puente lo escribió en redes con retintín: le resultaba «raro» que uno de los 3 fondos de inversión más grandes del mundo se fijara en «un país gobernado por social comunistas bolivarianos» y se animara a invertir «la friolera de 60.000 M€». La ironía, sin embargo, se le da la vuelta en cuanto uno mira
cómo y por qué invierte BlackRock.
¿Por qué BlackRock invierte en España?
Según sostiene un participante en el debate, los grandes fondos acuden precisamente a los países que atraviesan más dificultades, donde los activos se compran a precio de saldo: el capital institucional no llegaría a un país por cariño al gobierno de turno, sino porque encuentra precio y negocio. Ese mismo participante afirma que
BlackRock ha invertido más dinero en Ucrania que en España, un país en guerra abierta.
La inversión en la bolsa española que sí puede marcharse
Según otro de los intervinientes, BlackRock no compra España: compra acciones de multinacionales españolas con negocio repartido por medio mundo, y esas compañías pueden irse cuando quieran. El
caso Ferrovial se cita como precedente: primero cotizar en Holanda, después en el Nasdaq. Y el mismo participante apunta que los grandes grupos fichan ex cargos públicos, ex abogados del Estado y ex inspectores de Hacienda para sus departamentos, de modo que el socialismo que afecta al contribuyente no llega a su organigrama.
¿Alabar o criticar a los fondos? El doble rasero
La contradicción la señala otro participante. Hace meses,
según se recuerda en la discusión, varias voces negaban que las medidas de vivienda favorecieran a los grandes tenedores, y ahora esas voces se quejan de que la vivienda esté en manos de los grandes tenedores.
Nos venden, pero solo cobran ellos, resumía uno de los intervinientes.
También aparece el eco argentino: la reunión de Javier Milei con el consejero delegado de BlackRock, calificada por él mismo de «éxito total».
Sobrevuela una pregunta que nadie contesta con datos: si
60.000 millones entran, cuánto sale a cambio. BlackRock lleva en España desde 2012, según se sostiene en el debate, y alguien apunta, sin aportar certeza, que también ha retirado de su cartera la agenda climática. Con ese historial, ¿por qué Óscar Puente ironiza con una cifra que el inversor puede deshacer mañana?