Óscar Puente no descarta ser el relevo de Sánchez
El ministro de Transportes ha dejado caer que podría liderar el PSOE cuando Pedro Sánchez abandone la primera línea. La declaración, en plena digestión de los resultados electorales, ha reabierto el debate interno sobre la sucesión. Unos lo toman como un movimiento serio; otros, como otro episodio del estilo provocador de Puente.
Un perfil que divide al electorado
La figura del ministro genera reacciones opuestas. Para algunos, su discurso duro y su disposición a chocar con la derecha mediática le dan un valor táctico al partido. Para muchos, es un político que despierta más burlas que simpatías y cuya popularidad se sostiene en sus polémicas, no en su gestión. El incidente de Adamuz, aunque no cerrado, sigue siendo un lastre que sus rivales utilizan para desgastarlo.
El tablero del poder tras Sánchez
Mientras Puente mueve ficha, otros nombres asoman en el radar: Oscar López, apuntado para medirse a Ayuso en Madrid, y perfiles veteranos que aún no han dicho la última palabra. Las recientes elecciones autonómicas han dejado un reguero de pesos pesados sacrificados, y la pregunta de quién puede congregar a un partido exhausto sigue sobre la mesa. Que Puente se vea en el trono es una cosa; que el partido lo consienta, otra. Por ahora, el ruido de fondo no para de crecer y la incógnita queda abierta.