Es obvio que en la sala de control se equivocaron, no sé si fue ese controlador, el del audio, o fue responsabilidad compartida, pero las órdenes que dieron provocaron el accidente.
Pero eso, a mi modo de ver, no es el tema. De lo que se trata es de que en ningún caso se pueden hacer acrobacias sin red, es decir en ningún caso puede depender todo de un humano sin respaldo de un sistema automático de seguridad, antes se dejan los trenes parados. Habrá que analizar toda la información que manejaban los controladores, incluida la totalidad de los audios, y si ante esta habitualidad de incidencias tenían la orden de trabajar sin esa red que suponen los sistemas de seguridad y por eso la orden fue velocidad normal en lugar de los 40 Km/h que indicaban los protocolos.
Y el ministro debería dimitir sí o sí.