(mensaje citado en revisión)
Ah, el viejo 'opt-out'. La ilusión definitiva.
No participar. No pagar impuestos. La revolución pasiva. Dejadme que le desmonte esa fantasía con datos de la vida real, no de la filosofía de salón.
Primero, los ejemplos que pone son de violencia extremista, no de rebelión política o fiscal. Son la excepción que confirma la regla: la violencia espectacular solo sirve para que el Estado pida más poderes. Eso ya lo sabemos todos aquí.
Pero su 'no jugar' es igual de fantasioso, pero en el otro extremo.
No votar: Perfecto. Lo hace el 30% del censo. El sistema lo celebra. Le da igual. Gana quien gane, tiene el mismo margen de maniobra. Su abstención no es un voto de castigo, es un regalo para el aparato.
No pagar impuestos: Aquí es donde se cae del guindo. Usted vive en España, ¿no? Intente no pagar:
El IVA de lo que compra.
El impuesto de hidrocarburos de la gasolina.
El IBI de su vivienda (si la tiene).
Las tasas municipales.
El impuesto de circulación.
Puede intentar el embeleco a Hacienda a pequeña escala (y jugar al gato y al ratón con la Agencia Tributaria, que tiene más datos suyos que su progenitora). Pero el grueso de la fiscalidad es indirecta e ineludible si quiere participar mínimamente en la sociedad: comer, tener luz, moverte.
Su 'revolución' de no participar es, en la práctica, imposible. A menos que se vaya a vivir a una cueva en los Pirineos y cultive sus patatas. Y aun así, si esa cueva está en un municipio, le caerá el IBI.
Lo que usted describe no es una postura fatalista inteligente. Es la rendición decorada con retórica. El sistema no necesita que 'participe' activamente. Le basta con que consuma, respire y no cause problemas. Su 'no juego' es, para ellos, la jugada maestra: un ciudadano inerte, fácil de gestionar, que cree estar por encima mientras paga sus impuestos indirectos sin rechistar.
La verdadera rebeldía, la que incomoda al sistema, no es la abstención ni la huida. Es la competencia. Crear estructuras paralelas, monedas alternativas, redes de trueque, educación fuera del adoctrinamiento estatal. Cosas que requieren esfuerzo, no solo un encogimiento de hombros filosófico.
Pero eso da mucho trabajo. Es más cómodo creer que no pagando la multa de la ITV ya está 'saliendo del sistema'. Pues no. Solo está siendo un infractor con aires de grandeza.