El Supremo suspende el voto de los beneficiarios de la ley de nietos
¿Quién tiene derecho a votar en España? La pregunta, aparentemente sencilla, se ha convertido en un choque entre el Gobierno y el Tribunal Supremo. El Supremo, en su Sala de lo Contencioso-Administrativo, ha paralizado el voto de los beneficiarios de la conocida como ley de nietos hasta que acrediten ser descendientes o nietos de exiliados. El Gobierno lo califica de nueva afrenta y señala la mano de un tribunal controlado por sectores conservadores. El choque se enmarca en una serie de enfrentamientos: la ley de amnistía, la condena al exfiscal general, y ahora el voto.
La instrucción que lo cambió todo
Una de las claves apunta a una instrucción del Ministerio de Justicia que habría ampliado el alcance de la ley. Hay quien sostiene que esa instrucción pretendía incluir a nuevos votantes en el censo electoral de residentes ausentes (CERA) para decantar elecciones. La intervención judicial habría frenado ese intento. Otros análisis van más lejos: la ley estaba mal escrita y la implementación, defectuosa, por lo que la medida judicial es solo un “delay” hasta que se corrija. En cualquier caso, la acusación de manipulación electoral planea sobre el debate.
El derecho a votar desde fuera
A fondo, la cuestión es quién debe decidir el destino de un país: quienes viven en él o quienes no lo han pisado nunca. Se argumenta que muchos nuevos nacionalizados no residen en España, nunca lo han hecho, y no sufrirán las consecuencias de sus decisiones. Por eso, la paralización judicial se presenta como un freno al “pucherazo” que planeaba el Gobierno. Sin embargo, también se recuerda que, jurídicamente, no se puede privar de un derecho que nunca se tuvo: si la inscripción en el CERA era ilegal, la suspensión es correcta.
¿Golpe de estado o freno al pucherazo? Según el signo político, la respuesta es exactamente la contraria. Y mientras tanto, los tribunales dictan, el Gobierno protesta, y la maraña jurídica se complica. Quien esperaba un voto fácil, se encontrará con una batalla.