La Fiscalía del Supremo avala el indulto parcial a García Ortiz
La Fiscalía del Tribunal Supremo ha decidido respaldar la concesión de un indulto parcial para Álvaro García Ortiz, ex fiscal general del Estado. El informe, firmado por la teniente fiscal María Ángeles Sánchez Conde, limita su apoyo a la pena de inhabilitación de dos años para ejercer el cargo. Nada más. Quien fue jefe de la acusación pública se aferra ahora a una vía de gracia solicitada, formalmente, por dos ciudadanos anónimos. La política, como casi siempre, asoma por la rendija.
El informe y sus límites
El pronunciamiento llega después de que el propio Alto Tribunal impusiera la condena. La solicitud de indulto se presentó en diciembre ante el Gobierno. La respuesta de la Fiscalía no es un rechazo ni un apoyo pleno: es un aval parcial, una figura que en la práctica allana el camino a la decisión del Ejecutivo. Sánchez Conde suscribe el documento, lo que le da un peso técnico que no pasa desapercibido. Pero el alcance es limitado: se queda en la inhabilitación, no toca el fondo de la condena.
Dos ciudadanos anónimos y la sospecha permanente
La petición original, presentada por dos personas sin nombre ante el Gobierno, ha levantado ampollas. No es habitual que un indulto a un ex fiscal general surja de una iniciativa ciudadana espontánea. Las críticas no se han hecho esperar: se habla de «corrupción», de «justicia a la carta» y de una ingeniería procesal pensada para salvar a los suyos. Desde el lado contrario, hay quien recuerda que la defensa denuncia irregularidades en el juicio y que la actual fiscal general ha elevado a Europa la presunta prevaricación de ciertos magistrados del Supremo. El choque de versiones es total.
Mientras tanto, el indulto queda en manos del Gobierno. Con el aval parcial de la Fiscalía sobre la mesa, la decisión parece tener vía libre. Pero la historia reciente invita a la prudencia: los tribunales se han cruzado antes en el camino de las gracias y los indultos. Si algo ha demostrado este caso es que la política judicial y la justicia van a seguir enredadas durante un tiempo.