El campo español envejece: edad media de 62 años y sin relevo
España exporta alimentos por todo el mundo, pero quien los produce roza los 62 años de media. El relevo generacional no llega: en una década, el 70% de los agricultores estará jubilado. La agricultura no se muere de repente: se muere de jubilación.
Los datos no dan para el optimismo
Según los datos que maneja SOS Rural, la edad media del agricultor español es de 62 años. Los mayores de 65 gestionan, en su mayoría, explotaciones de menos de 8.000 euros de dimensión económica: justo las más frágiles. El Censo Agrario ya refleja la tendencia: en la última década se perdieron un 7,6% de explotaciones, hasta quedarse en 914.871.
Los programas autonómicos de incorporación de jóvenes existen, pero se apoyan sobre todo en subvenciones. Y las subvenciones, se sabe, no siempre aterrizan en quien conduce el tractor: hay quien se da de alta como joven agricultor sin distinguir el trigo de la cebada.
Por qué no hay relevo
Las explicaciones se reparten entre la política comercial y la sangría demográfica. Por un lado, la importación sin las mismas exigencias laborales y fitosanitarias que se exigen al productor local abarata la cesta y aprieta los márgenes del agricultor español. Por otro, el pueblo no ofrece proyecto de vida: la emigración de las mujeres es el agujero que nadie cierra, porque sin ellas no hay hijos, y sin hijos no hay futuro agrícola.
Hasta la Guardia Civil se ha convertido en un personaje de la trama: en época de cosecha controla que los jubilados no trabajen sus propias tierras. Si lo hacen, multa y riesgo de perder la pensión. Así que al abuelo que ya se retiró ni siquiera le dejan escapar para buscar espárragos.
Un sector que se apaga
El resultado es un campo a dos velocidades: grandes superficies intensivas compitiendo en precio y un minifundio que desaparece sin hacer ruido. Cada explotación que se cierra es un pueblo que pierde su último pulso. Y cuando falte el suministro, nadie va a poder decir que no se vio venir.
¿Planificación deliberada o dejadez estructural? Los que más saben del terreno se inclinan por lo primero. Lo que no se discute es el calendario: el reloj corre y no hay tractor joven esperando en la puerta.