La nueva tentación abstencionista se llama Iustitia Europa
¿Qué hace falta para que alguien que no pisa un colegio electoral desde 2019 vuelva a hacerlo en 2027? La respuesta, a la vista de lo que se cotiza en los mentideros políticos, podría resumirse en dos palabras: Iustitia Europa. La formación, que ya cuenta con votos en las europeas y elogios por su apuesta por la «biosalud», ha provocado un cisma entre los abstencionistas de toda la vida: unos la ven como la única vía contra el régimen del 78; otros, como una engaña más.
El partido ha colgado su programa completo en su web. Ahí están sus propuestas contra los «abusos de la Farmafia» y a favor de la medicina alternativa. Sus partidarios sostienen que solo esta formación defiende la salud del pueblo frente a los intereses comerciales. Sus críticos no pueden evitar la guasa: «shishi, si son chamanistas, eso no lo vi venir».
El fantasma de Tezanos y el asunto del padre del líder
La gran pregunta que recorre ahora los corrillos es si Iustitia Europa se colará en los barómetros del CIS. «Habrá que estar atento a lo que proyecte Tezanos», advierten, porque una presencia en las encuestas oficiales cambiaría las reglas del juego. Mientras tanto, las informaciones publicadas por El Correo apuntan a los antecedentes familiares del máximo dirigente, incluida una supuesta relación de su padre con la viuda de un nancy. Es un asunto turbio que ni está verificado ni ha pasado desapercibido.
Pero el escepticismo sigue mandando. El votante que recuperó la fe en las europeas admite que «no han hecho nada para decepcionarme», y aun así seguirá en el sofá. Solo la caída del R78, es decir, del entramado institucional nacido en 1978, lograría mover a los más radicales. Hasta entonces, el partido tendrá que conformarse con un electorado que, por primera vez en años, ha vuelto a hablar de urnas. Aunque sea para decir que no piensa pisarlas.