NESARA GESARA: la promesa de que Trump y Ashtar cancelarán tus deudas
Va a pasar. O eso llevan años repitiendo los profetas del nuevo orden: Donald Trump, el comando extraterrestre de Ashtar y un puñado de supuestos “sombreros blancos” van a implantar el NESARA GESARA, cancelarán las deudas de todo el planeta y repartirán una renta básica para que nadie sufra por sus dineros. Conviene recordar que la misma profecía lleva décadas fracasando sin que eso desanime a sus seguidores. El oro, eso sí, ha marcado 50 máximos históricos en doce meses mientras se difunde la fecha del apocalipsis financiero.
Qué es el NESARA GESARA y por qué resucita cada poco
La teoría promete la cancelación global de deudas, la vuelta a un patrón oro y la creación de un nuevo sistema financiero. En su versión más reciente, quien la difunde la envuelve en un “socialismo galáctico” con paga mínima vital, vigilancia mediante la “marca de la bestia” y un crédito social otorgado por el Estado. El argumentario apela al dato de que el 90% de la población tiene deudas, lo que presumiblemente llevaría a aplaudir el plan sin rechistar. El problema es que la letra pequeña del supuesto salvamento nunca aparece: a cambio de la quita se impondría un control total de la vida económica.
El oro como refugio de los que esperan el colapso
La comunidad que impulsa el NESARA GESARA coincide en una recomendación de inversión: comprar oro, y en su defecto latas de atún, antes de que el dinero metálico deje de tener valor. Se citan los 50 récords históricos del oro en los últimos doce meses como señal de que “la desbandada general” ya ha empezado. El dato es real; la interpretación, en cambio, forma parte del culto al gran reseteo. Quienes prefieren el atún en lata al menos podrán cambiar el último oro por una lata de conservas cuando llegue el trueque, si es que llega.
Del mesianismo político al cóctel extraterrestre
La odisea del NESARA GESARA es una historia de mutaciones constantes. Comenzó como una promesa legal de los años 90, se pegó a QAnon y a los “sombreros blancos”, pasó de ahí al trumpismo y ahora se completa con Ashtar Sheran, el Conde de San Germain y una tropa de “maestros ascendidos”. Dentro del propio movimiento hay quien advierte con retórica apocalíptica de que “el anticristo aparecerá como el gran salvador”, lo que convierte la profecía en un bucle sin salida. Otros van más allá y sospechan que se trata de un montaje de ingeniería social para que las masas acepten el control.
Si el oro continúa subiendo, estas voces correrán el riesgo de ser escuchadas. Si llega octubre y no pasa nada, ya habrán movido la fecha a diciembre. Las deudas, mientras tanto, seguirán clavadas donde estaban. Es mejor que confiar en un rescate intergaláctico: al menos, eso no exige llevar la marca de la bestia.