Siempre la misma historia. Queréis lo bueno de esos años, pero sin lo malo.
¿Tenían vuestros padres móviles?
¿Cuántas veces viajaban low-cost al extranjero? Porque al extranjero iban... a trabajar.
¿Cuántas veces cambiaban de ropa, de televisor, de piso?
Y vosotros, teniendo recursos que vuestros padres no habrían soñado:
¿Cómo vais de inglés?
¿Cuántas veces le habéis hecho vosotros, con vuestras manitas, el mantenimiento básico al coche (cambio de aceite, de filtro, batería, pastillas de freno...)?
¿Cuántas veces reparáis algo electrónico?
Imagino que casi todos tendréis la máquina de coser de vuestra progenitora... ¿cuántos sabéis usarla?
Todas esas cosas las hacían nuestros padres, y así ahorraban dinero, y así tanto ellos entonces, como vosotros ahora, os podéis permitir mil cosas.
Yo nací casi en los años 80. Mi padre, un obrero. Con 12 años le estaba ayudando a hacer ñapas. Con 20 años hacía cualquier trabajo que pagara dinero mientras iba a la universidad. He remendado ropa, he pintado (se me da fatal), he limpiado cocinas, he trabajado en sitios de comida rápida, y tenía un Nokia 3310 que me duró hasta que me fui a Japón y ya no me servía allí.
Con 30 años tenía mi piso, y al poco casado. Antes de cumplir 35 estaba pagado.
¿Cuántos estáis con 30 años aún viviendo con los padres porque vuestro pasaporte debe ser el único pasaporte de la UE que no te permite buscarte la vida fuera si no te la buscas en España?
Hoy puedes vivir muy bien. Puedes hacerte millonario. Puedes trabajar por todo el mundo. Puedes invertir con tu móvil... pero no os van a venir a buscar al sofá donde estáis tirados.