Si tener sueldos de miseria fuera motivo para no tener descendientes es evidente que nos hubiéramos extinguido hace eones.
Lo de ahora es INCIVIL.
En la época de mi padre si un niño iba descalzo, vestido con andrajos, con rojos o le sonaba la barriga por falta de papeo nadie se escandalizaba. La cosa no pasaba de comentarios y cuchicheos.
Además le podías corregir con el cinturón o algo por el estilo. Ahora castigas al nene con no jugar a la play y ya está el debate montado y espérate que como fuerces las cosas también hay que llevarlo al sicólogo para gestionarle los traumitas. Aparte de tenerlo de punta en blanco y apuntarlo a todas las actividades porque imagínate el drama de no seguir el ritmo del resto. Drama al cubo.
Vale que igual antes se nos iba la mano pero es que ahora se nos va de la mano con un pendulazo insostenible.
Ante cualquier agravio intervienen servicios sociales y con el tiempo igual descubres que está en el chalete de un potentado haciendo frescadas por 20 euros.
Como suele hacer la OMASONADAOMASONADAOMASONADAOMASONADA, disfrazan al INFIERNO como POGRE.