Netanyahu se reivindica «libertario» y el Congreso acaba evacuado
Hay semanas en las que dos titulares se miran de reojo. Una frase atribuida a
Netanyahu —«No encontrarán a nadie más libertario que yo. Realmente no lo encontrarán»— se reprodujo en el debate. Y en paralelo, el Congreso de los Diputados tuvo que
desalojar y precintar un pasillo y una cafetería tras vaciarse un bote de gas pimienta en el baño. Una mujer fue atendida por síntomas de intoxicación.
Qué significa «libertario» en boca de Netanyahu
La palabra es lo que chirría. En su acepción corriente, libertario describe a quien reclama menos Estado y más individuo. Aplicada a un mandatario, el término se tensa hasta la contradicción. Un participante replicó pegando ese adjetivo al de genocida. Otra voz avisó, con sorna, de que
algunos picarán con el envoltorio.
No todo fueron críticas. Se leyeron elogios sin matices, como el de quien lo presenta como azote de enemigos varios. Y de ahí se saltó a discutir por qué unos pueblos tendrían derecho a un Estado y otros no.
El pasillo del Congreso que huele a gas
El segundo foco es doméstico y más prosaico. Un bote de gas pimienta vaciado en un baño obligó a desalojar y precintar un pasillo y una cafetería de la Cámara Baja.
Una mujer tuvo que ser atendida. La autoría no quedó esclarecida en el momento de esta discusión, y ahí sigue el asunto: sin culpable confirmado, solo conjeturas sobre la coincidencia.
A partir de ahí, el hilo derivó hacia lo de siempre: comparaciones con el punk, acusaciones cruzadas de apropiarse de la rebeldía y un clásico sobre qué nación tiene derecho a qué tierra. Terreno conocido.
Al final, la escena que descoloca no es la frase del dirigente, sino un pasillo precintado tras vaciarse un bote de gas pimienta. La libertad, en abstracto, llena titulares; el gas, en concreto, vacía cafeterías.