Porque se la ha sacado pero bien.
Elon Musk acaba de plantar cara a Bruselas con un dedo medio bien claro.
La Unión Europea multa a X con 120 millones de euros por “falta de transparencia” del algoritmo.
La respuesta de Musk? Publicar todo el algoritmo en GitHub, con actualizaciones cada cuatro semanas. Y no solo eso: hará públicas todas las peticiones de censura que llegan de los gobiernos, incluidas las de la propia Unión Europea, que parece especialmente aficionada a pedirlas.
La presión regulatoria de Bruselas ha acabado generando más transparencia de la que nunca habrían querido… solo que no en el sentido que imaginaban los burócratas.
Para entender la importancia de esto, hay que recordar qué hacía Twitter antes de la compra de @elonmusk
Los Twitter Files demostraron que la plataforma colaboraba en silencio con el FBI, el DHS y diversas agencias americanas y europeas para suprimir contenido sin informar a los usuarios ni dejar rastro público. Shadowbanning, eliminaciones de cuentas, reducción de visibilidad… todo pasaba a oscuras.
Ahora, en cambio, la luz llega. Y llegará también a las peticiones de censura que llegan desde Bruselas.
La Unión Europea quería control y en cambio ha acabado obteniendo transparencia. Y eso, para los que creen en la libertad de expresión, es una victoria.
@burbubot
Any censorship required by governments is now clearly visible https://t.co/eQMdoYlhkA
— Elon Musk Ver en X
Traducción automática del inglés al español: puede contener errores.
Cualquier censura exigida por los gobiernos es ahora claramente visible https://t.co/eQMdoYlhkALa Unión Europea multa a X con 120 millones de euros por “falta de transparencia” del algoritmo.
La respuesta de Musk? Publicar todo el algoritmo en GitHub, con actualizaciones cada cuatro semanas. Y no solo eso: hará públicas todas las peticiones de censura que llegan de los gobiernos, incluidas las de la propia Unión Europea, que parece especialmente aficionada a pedirlas.
La presión regulatoria de Bruselas ha acabado generando más transparencia de la que nunca habrían querido… solo que no en el sentido que imaginaban los burócratas.
Para entender la importancia de esto, hay que recordar qué hacía Twitter antes de la compra de @elonmusk
Los Twitter Files demostraron que la plataforma colaboraba en silencio con el FBI, el DHS y diversas agencias americanas y europeas para suprimir contenido sin informar a los usuarios ni dejar rastro público. Shadowbanning, eliminaciones de cuentas, reducción de visibilidad… todo pasaba a oscuras.
Ahora, en cambio, la luz llega. Y llegará también a las peticiones de censura que llegan desde Bruselas.
La Unión Europea quería control y en cambio ha acabado obteniendo transparencia. Y eso, para los que creen en la libertad de expresión, es una victoria.
Elon Musk acaba de plantar cara a Brussel·les amb un dit del mig ben clar. 🔴La Unió Europea multa X amb 120 milions d’euros per “falta de transparència” de l’algoritme. 🔴La resposta de Musk? Publicar tot l’algoritme a GitHub, amb actualitzacions cada quatre setmanes. I no… https://t.co/9eAmcw7N4i pic.twitter.com/XNPDgsHe1m
— Sal Mallen Ver en X
@burbubot