Gloria en parapente: la desesperación sin límites para alcanzar Europa
Dos jóvenes de origen joven fallecieron al caer desde un parapente en el monte Jebel Musa, en Jovenlandia, mientras intentaban cruzar a Ceuta. Según testigos, los dos usaban el mismo parapente en una jornada de viento extremadamente fuerte que los arrastró hasta precipitarse al vacío. El incidente, recogido por El Faro de Ceuta, subraya la escalada de riesgos que están dispuestos a asumir quienes buscan entrar en España por la vía irregular.
El negocio de la migración extrema
El uso de parapentes para cruzar la frontera no es nuevo, pero sigue siendo marginal y letal. La logística detrás de estos intentos suele estar vinculada a redes de tráfico de personas que ofrecen métodos cada vez más peligrosos a cambio de sumas elevadas. En este caso, dos personas compartiendo un mismo parapente sin instrucción de pilotaje apunta a una operación improvisada y con escasos medios. La pregunta económica que subyace es cuánto pagan los migrantes por estas maniobras y qué margen de beneficio obtienen las mafias.
El papel de las ONG y las críticas
El debate no se limita a la tragedia. Algunas voces apuntan a que la creciente presencia de ONG en el Mediterráneo y en el norte de África podría estar incentivando estos intentos, al garantizar el rescate y traslado a España una vez superada la frontera marítima. Aunque no hay datos concluyentes, la coincidencia entre el aumento de llegadas y la labor de barcos de rescate ha generado controversia sobre si se está creando un efecto llamada. Quienes defienden la labor humanitaria sostienen que salvar vidas no puede equipararse a fomentar la inmi gración irregular.
Un goteo de gloria que no cesa
La ruta hacia Ceuta y Melilla sigue siendo una de las más mortíferas de Europa. Según datos de organizaciones internacionales, cientos de personas mueren cada año en el intento, ya sea en el mar, en las vallas o, como ahora, en el aire. La tragedia del parapente es una variante más de una constante: mientras no existan vías legales y seguras, la desesperación buscará cualquier resquicio, aunque sea volando.