Muere Eduardo Rodríguez Rodway, el último de Triana
Los tres integrantes de Triana nacieron, según quienes los recuerdan, en la década de los cuarenta. Dos nunca llegaron a viejos. El tercero, Eduardo Rodríguez Rodway, ha fallecido en el hospital universitario de Puerto Real y deja a Triana sin ningún miembro con vida. El guitarrista, nacido en
1945 en la Puerta Carmona, cierra una de las trayectorias más singulares de la música española.
Quién era el último de Triana
Rodway formó en los años setenta, junto a Jesús de la Rosa y Juan José Palacios «Tele», una banda que convirtió el rock progresivo y las raíces andaluzas en un lenguaje propio. Los tres, como se ha señalado, habían nacido en los cuarenta, pero el destino repartió mal las cartas:
Jesús de la Rosa murió en un accidente de tráfico en Burgos cuando volvía de dar un concierto en San Sebastián. Por eso la despedida de Rodway no es la de un músico suelto, sino la de un sonido entero que se queda sin testigos directos.
La que más se recuerda es
Abre la Puerta, un «sonido mítico» del rock flamenco. Que gustara hasta en las antípodas de sus orígenes se explica mejor con lo que pasa por la cabeza de quien pinchaba la aguja del vinilo y dejaba que el piano y la entrada de guitarra hicieran el resto.
¿Por qué se compara a Triana con la música actual
Hay quien sostiene que estos grupos permanecerán dentro de diez años más que las listas de éxitos de hoy, y lo argumenta con una escena concreta: sacar el disco, subir el volumen y no necesitar nada más. En contra juega la sensación de que el público que los escuchaba en directo se va apagando con ellos y de que las generaciones nuevas no los tienen en su radar.
No es un juicio estético, es una cuestión generacional. El entusiasmo con que se reivindica la vieja escuela convive con la sensación de que su eco mengua cada año que pasa.
Otra muerte en la música española
Junto a la de Rodway se ha conocido la muerte en Vigo de
José Costas Peón, Peón Kurtz, fundador de Def con Dos y hermano de Miguel, artífice de Siniestro Total, y de Rosa, miembro de Aerolíneas Federales. Otra pérdida para la música española.
Conviene separar la emoción del análisis. Que se muera un músico no convierte automáticamente su obra en inmortal. Lo que hace es empujar la pregunta al lector: ¿cuántos de los que hoy llenan estadios podrán decir lo mismo dentro de medio siglo?