Moreno se presenta a la investidura sin Vox: ¿está calculada la repetición electoral?
El presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno, acudirá a la sesión de investidura los días 29 y 30 de junio sin haber alcanzado un acuerdo con Vox. La pregunta que flota es si conseguirá los votos o si, como apuntan los análisis, el calendario está diseñado para forzar una repetición electoral que caería en domingo.
Moreno necesita el apoyo de Vox o la abstención de la izquierda para ser investido. Con Vox exigiendo concesiones —como el desmantelamiento de la llamada administración paralela— y el PP negándose a pactar con la ultraderecha, el bloqueo parece la opción más probable.
Los plazos son ajustados: si Moreno fracasa, se abriría un período de dos meses para convocar nuevas elecciones, que caerían el 25 de octubre, un domingo. La fecha no parece casual. En este escenario, Moreno repetiría el melodrama que ya se vio en Extremadura: una presidenta que dijo que no pactaría con Vox y acabó haciéndolo.
La estrategia del PP andaluz tiene un punto de riesgo: tratar a Vox como un partido ultraderechista al que se le pide el voto sin contrapartidas. Los analistas señalan que esa táctica o bien es una apuesta a la repetición electoral, o bien un error de cálculo. Vox, por su parte, juega a no ceder, sabiendo que el PP podría acabar tragando.
En cualquier caso, el 29 y 30 de junio se abrirá el telón. Si no hay fumata blanca, Andalucía volverá a las urnas en octubre, con el coste político y económico que eso supone.