Modificar potencia contratada de electricidad

Cuadro eléctrico de una vivienda con varios interruptores automáticos y el ICP, protagonista del cambio de potencia contratad
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Bajar la potencia eléctrica: cuándo es gratis y cuándo cuesta 300 euros​

¿Merece la pena bajar la potencia contratada de la luz? La respuesta corta es sí, casi siempre, pero el diablo está en los detalles. Un técnico revisó el cuadro eléctrico de un piso de alquiler y descubrió que el ICP soportaría hasta 10 kW, aunque el cuadro solo aguanta 5,5 kW. El inquilino pagaba por 9,2 kW. La conclusión era obvia: estaba tirando dinero. La sorpresa llegó al comprobar que la operación no requería boletín eléctrico, ni visita a domicilio, ni obras. Bastaba con una fotocopia del DNI en la oficina de Iberdrola. El coste: entre 10 y 20 euros. El ahorro anual, si se ajusta a lo que realmente necesita, puede superar los 100 euros.

El caso destapó un consenso inesperado: para bajar potencia no hace falta boletín. Lo dice la normativa y lo confirman varias experiencias. Otra cosa es subirla. Ahí sí hay que rascarse el bolsillo. La trampa está en que, si algún día quieres recuperar la potencia perdida, el boletín te costará caro. Y si la instalación es trifásica, el cambio a monofásica puede exigir boletín y hasta cambiar el cableado de la acometida. El precio del boletín ronda los 250 euros, según un caso citado.

El coste real de bajar la potencia contratada​

El precio de la operación varía según la compañía y la comunidad autónoma. Hay quien no pagó nada. Otra persona pagó 13 euros por un ICP de 20 amperios y lo instaló él mismo. La compañía le cobró cero euros de gestión. En otros casos, el cambio de 6,7 a 3,4 kW salió gratis. La horquilla va de los 10 a los 20 euros que cobra Iberdrola por el trámite hasta los 300 euros que le pedían a otro participante por bajar de 3,3 a 5,5 kW (aunque en ese caso el salto era al revés).

El ahorro depende del término de potencia. En la tarifa TUR, el precio del kW contratado al año era de 35,649473 euros en el momento de la discusión. En el mercado libre, de 37,484342 euros. La diferencia no es abismal, pero se nota. Para un consumo bajo, como 120 kWh al mes, la potencia contratada pesa más en la factura que la energía consumida. De ahí que muchos se planteen ajustar.
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¿Cuánta potencia necesito realmente?​

La pregunta del millón. Un participante se planteaba si 4,6 kW bastaban para lavadora, vitrocerámica, aire acondicionado, calentador eléctrico y frigorífico. La respuesta fue clara: sí, pero con organización. La clave es no encender todo a la vez. El aire acondicionado de una habitación consume poco y se usa de forma esporádica. La vitrocerámica y la lavadora son los grandes devoradores. Si se evita su coincidencia, no salta el automático.

Otro caso: 4,6 kW con calefacción y agua caliente eléctricas. En invierno hay que andar con tiento, pero es factible. La potencia eléctrica de calefacción rondaba los 3.200 W como máximo. La conclusión es que 4,6 kW cubre una vivienda con electrodomésticos estándar si no se tienen grandes caprichos simultáneos. Bajar a 3,3 kW ya es más arriesgado. Hay quien vive con 3,3 kW y reconoce que tiene que ir con cuidado de no poner dos o tres cosas a la vez. Y quien se plantea bajar a 2,2 kW, aunque eso ya es territorio de monjes.

El truco del relé selectivo para no quedarse a oscuras​

Para los que viven al límite, existe una solución técnica: un relé de sobreintensidad temporizado con salida a un contactor. Su función es cortar solo los circuitos de mayor consumo (lavadora, estufas) cuando detecta que se va a superar la potencia contratada, evitando que salte el ICP general. El precio ronda los 100 euros si es de gama industrial. No es una solución para manitas sin conocimientos, pero un electricista puede instalarlo al hacer el cuadro. Es una alternativa interesante para segundas residencias o para quien quiere exprimir al máximo una potencia baja.
Riesgos al cambiar la potencia con la eléctrica: «Para bajar potencia no hace falta boletín. Se entiende que si ahora tienes 9 kw, con mucha mayor seguridad trabajará la instalación con 5,5 kw.» — un forero de burbuja.info

Cuidado con el mercado libre y los contadores digitales​

Varias voces advierten del riesgo de que la compañía aproveche el trámite para colarte una tarifa del mercado libre con servicios añadidos. Un participante relató que, al bajar de 9,2 a 5 kW, le intentaron colar un descuento del 15% y una asistencia gratuita. Era la tarifa libre. La TUR (ahora precio voluntario al consumidor) es más barata en términos generales. La recomendación es revisar la factura y asegurarse de que no te cambian de tarifa sin permiso.

Con los contadores digitales, el ICP va integrado en el propio contador. Eso significa que el cambio de potencia se hace de forma remota, sin que venga ningún técnico a casa. Pero también implica que la compañía puede modificar la potencia sin que el usuario lo note hasta que recibe la factura. Y ojo con los precintos: si manipulas el ICP, te expones a una sanción.

El caso de la instalación trifásica​

No todo es tan sencillo. Un participante con instalación trifásica y 11,5 kW quería bajar por debajo de 10 kW para acceder a una tarifa más barata. El problema: el siguiente escalón era 6,9 kW, insuficiente para su consumo. La alternativa era cambiar a monofásica, pero eso exigía boletín (250 euros) y posiblemente cambiar el cableado. La conclusión es que, en trifásica, el ahorro puede quedar en nada si necesitas mucha potencia.

La trampa de la segunda residencia​

Para una segunda residencia, la potencia contratada se paga todo el año aunque solo se use unos meses. La TUR suele ser más ventajosa que el mercado libre, pero el ahorro de bajar potencia es limitado si el consumo es bajo. La recomendación es ajustar la potencia al mínimo imprescindible y, si se puede, contratar la tarifa más barata. La burocracia, en estos casos, es mínima.

La pregunta final es inevitable: si bajar la potencia es tan barato y tan sencillo, ¿por qué no lo hace todo el mundo? La respuesta, quizá, es que la mayoría no sabe que puede hacerlo. O que no se ha parado a mirar la factura. O que prefiere pagar por si acaso. La ironía es que, en tiempos de inflación, el ahorro más fácil está en un trámite de 10 euros que muchos ni se plantean.
💬 LO QUE DICEN LOS FOREROS
«Para bajar potencia no hace falta boletín. Se entiende que si ahora tienes 9 kw, con mucha mayor seguridad trabajará la instalación con 5,5 kw.»
— jotace · Boletín no necesario para bajar
«En octubre baje la potencia contratada de 6'7 a 3'4 y no me cobraron nada en Endesa. Ni me pidieron boletín ni nada.»
— Gort · Experiencia sin coste en Endesa
«Yo acabo de bajar de 9,2kw a 4,6kw. Simplemente he comprado un ICP de 20A que he puesto yo mismo y posteriormente he llamado a la compañia eléctrica para solicitar el cambio de potencia.»
— pixel_chuck · Instalación propia del ICP
📊 OPINIONES
Peso aproximado de cada postura en el debate. No es una encuesta.
Bajar potencia es barato y merece la pena70%
El ahorro no compensa el riesgo de necesitar más30%
📌 DATOS
Potencia contratada inicial: 9,2 kW, reducida a 5,7 kW
Coste del trámite en Iberdrola: entre 10 y 20 euros
Precio del kW contratado al año en TUR: 35,649473 euros
Precio del kW contratado al año en mercado libre: 37,484342 euros
Boletín para cambio de trifásica a monofásica: 250 euros
❓ PREGUNTAS FRECUENTES
¿Hace falta boletín eléctrico para bajar la potencia contratada?
No, para bajar la potencia no se exige boletín eléctrico. La instalación ya soporta una potencia superior, por lo que se entiende que está preparada. El boletín solo es necesario cuando se aumenta la potencia o cuando se cambia de trifásica a monofásica. Varias experiencias confirman que la compañía no lo pide para reducciones.
¿Qué potencia eléctrica necesito para una vivienda con vitrocerámica y lavadora?
Con 4,6 kW es suficiente para vitrocerámica, lavadora, frigorífico y pequeños electrodomésticos, siempre que no coincidan los grandes consumos. Si se añade aire acondicionado o calentador eléctrico, hay que organizarse para no encenderlos a la vez. Bajar a 3,3 kW es posible pero requiere más cuidado. Para calefacción eléctrica, se recomienda no bajar de 4,6 kW.
📅 EVOLUCIÓN
Junio 2013 Un inquilino reduce su potencia de 9,2 a 5,7 kW con una fotocopia del DNI y sin boletín
Junio 2013 Se confirma que bajar potencia no requiere boletín, pero subirla sí
Julio 2013 Un participante cambia de 9,2 a 4,6 kW instalando él mismo un ICP de 20 amperios por 13 euros
Octubre 2013 Otro usuario baja de 6,7 a 3,4 kW sin coste alguno en Endesa
Octubre 2013 Se advierte del riesgo de que la compañía aproveche para cambiar a tarifa libre
🔗 FUENTES
Comisión Nacional de la Energía ↗
Comparador de ofertas de energía para elegir tarifa
Ministerio de Industria, Energía y Turismo ↗
FAQ sobre la tarifa de último recurso y el bono social
💬 POR QUÉ PARTICIPAR
✓El cálculo completo del ahorro anual según la potencia y la tarifa, con ejemplos reales de facturas
✓El truco del relé selectivo para evitar que salte el ICP cuando se baja la potencia
✓La experiencia de quien instaló su propio ICP por 13 euros y se ahorró el técnico
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Descargo de responsabilidad: Este artículo contiene información sobre trámites y costes eléctricos basada en experiencias y datos de 2013. Las condiciones pueden haber cambiado. Consulte con su compañía eléctrica antes de tomar decisiones.
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