Guinea Ecuatorial pide a la Hispanidad que no la deje sola frente a la discriminación hispanoparlante
Guinea Ecuatorial no es un país cualquiera en África. Es la cuarta economía del continente en PIB per cápita, por delante de potencias como Sudáfrica y Egipto. Y su candidata a Miss Universo ha pedido apoyo a la Hispanidad para evitar la discriminación por ser hispanoparlante. En un continente donde el inglés y el francés dominan el comercio, hablar español puede ser un lastre. La comunidad hispana, con España a la cabeza, debería preguntarse si está aprovechando este activo.
El valor económico de ser hispanohablante en África
Guinea Ecuatorial, con cerca de 1,5 millones de habitantes, es el único país africano donde el español es lengua oficial. Según datos recientes, su PIB per cápita se sitúa en cuarto lugar en África, por encima de Sudáfrica y Egipto. Esto no es casualidad. La herencia colonial española dejó una infraestructura educativa y administrativa que, combinada con los recursos petroleros, ha permitido un desarrollo relativo. Sin embargo, la discriminación lingüística es real: en los organismos internacionales y en el comercio regional, el español tiene poco peso. La miss, al solicitar apoyo de la Hispanidad, está poniendo el foco en un problema económico de fondo: la falta de integración económica de los países hispanohablantes.
¿Una llamada de atención para España?
España, como cabeza de la comunidad hispana, tiene mucho que ganar si apoya a Guinea Ecuatorial. No solo por solidaridad cultural, sino por intereses comerciales y geopolíticos. Las relaciones bilaterales son flojas comparadas con las que mantienen Francia con sus excolonias africanas. Si la Hispanidad quiere ser relevante en el siglo XXI, no puede ignorar a su único socio africano. La candidata a Miss Universo ha lanzado el mensaje. Ahora falta ver si alguien lo recoge.