Sánchez dimitirá en 72 horas: el rumor que nadie se cree
En cuestión de horas ha comenzado a circular un rumor insistente: Pedro Sánchez presentará su dimisión en un plazo de 72 horas por el último episodio en Ceuta. La noticia tiene nombre de bulo, pero ha conseguido traspasar los mentideros económicos y políticos. La pregunta es si alguien se la cree. A la vista de las reacciones, la respuesta es un no rotundo.
El precedente que fulmina la teoría
La principal razón para el escepticismo es la trayectoria del presidente. Los críticos recuerdan que no dimitió cuando la DANA dejó a Valencia bajo el barro, ni cuando, según las informaciones, su hermano fue condenado ni cuando su mujer tuvo que fichar a un penalista de primer nivel para evitar varios delitos. ¿Por qué iba a hacerlo ahora por una cuestión migratoria? La lógica se responde sola.
El humor como termómetro
El plazo de 72 horas se ha convertido en chiste. Algunos lo convierten en «72 millones de horas», una eternidad que haría inviable la espera. Otros apuntan que dimitir en fin de semana sería «trabajar de gratis», y no faltan comparaciones hiperbólicas: «no dimite ni aunque se demuestre que es el asesino de Milwaukee». La ironía es la prueba de que nadie se toma el anuncio en serio.
Impacto económico: ninguno (de momento)
En los mercados, el rumor no ha provocado ni un susurro. La incertidumbre política suele castigar la prima de riesgo, pero este episodio no ha llegado a generar tensión. Una especulación adicional apunta a que la policía maneja previsiones de hasta cinco millones de nuevos residentes en 2030, un extremo sin confirmar que, en caso de cumplirse, tendría un impacto macroeconómico incalculable. Pero el mercado sigue sin inmutarse.
Quedará para la anécdota la colleja a las fuentes «de agua no potable». El caso es que mientras no haya confirmación oficial, la única dimisión que circulará será la de la credibilidad de quien lanzó el rumor.