La CUP y el físico de sus políticas: un debate que lo dice todo
Un vídeo difundido en las últimas horas con dos dirigentes de la CUP ha despertado una ola de comentarios que nada tienen que ver con sus intervenciones. El foco de la conversación digital se ha dirigido al atractivo físico de ambas muyer, con un lenguaje que va de la chanza a la descalificación. Mientras tanto, lo que dicen queda en segundo plano.
Hay quien especula con que la formación las tiene “contratadas” para atraer a votantes varones. Otros se limitan a calificar su aspecto. En paralelo, aparece una perla: un ciudadano se declara dispuesto a hacerse independentista si le dejan acercarse a ellas. La política reducida a objeto de deseo.
El episodio es un ejemplo clásico de cosificación política: se evalúa el cuerpo antes que la cabeza. Que el partido haya hecho del feminismo una de sus banderas no le libra de una conversación que, una vez más, se instala en el terreno físico. La cuestión sigue abierta: ¿cuántas veces debe repetirse para que deje de ser noticia?