Sánchez: ministros de fiesta en Marruecos mientras Ceuta colapsa
Mientras las cifras de llegadas a Ceuta se disparaban, una parte del núcleo del Ejecutivo habría preferido el salón de la embajada de Marruecos en Madrid. La información, publicada por Vozpópuli, apunta a que varios ministros del Gobierno de Pedro Sánchez asistieron a una recepción ofrecida por el embajador alauí en plena presión migratoria sobre la ciudad autónoma. La imagen que se dibuja es la de un Ejecutivo brindando con quien, según el relato oficial, debería estar gestionando la crisis en la frontera.
Las reacciones no se han hecho esperar. Hay quien ve en esta coincidencia un gesto de sumisión hacia el monarca alauí: «hacer la pelota al rey de Marruecos», se resume en términos poco diplomáticos. Otros van más lejos y apuntan a una operación de distracción: el objetivo no sería la presión migratoria, sino desviar la atención de los frentes judiciales que amenazan al presidente. Entre ambas lecturas, la coincidencia temporal es, como mínimo, incómoda.
Lo que nadie ha explicado es por qué la representación española de mayor nivel eligió ese momento para el brindis. La respuesta probablemente no esté en los comunicados oficiales, sino en los entresijos de una relación bilateral que siempre ha tenido más de intereses cruzados que de buena vecindad. Con la presión migratoria aún sobre la mesa, la pregunta sigue abierta: ¿quién celebraba la fiesta y a quién se quería celebrar?