La exministra Trujillo y la polémica de devolver Ceuta a Marruecos
Para quienes rechazan esa tesis, devolver Ceuta a Marruecos sería una operación imposible: no habría nada que devolver, porque la ciudad forma parte de la Corona española desde el siglo XVII. Y sin embargo la polémica ha vuelto después de que se hayan difundido publicaciones que atribuyen a María Antonia Trujillo, exministra del PSOE durante el gobierno de Zapatero, la tesis de que Ceuta, Melilla y el Sáhara deberían pasar a soberanía marroquí. El asunto mezcla historia y geopolítica, y ha reabierto el viejo pulso sobre las dos ciudades autónomas.
¿Quién es María Antonia Trujillo y qué se le atribuye?
Trujillo no es ministra en funciones. Fue ministra con Zapatero y mantiene su militancia en el PSOE. Lo que ha circulado estos días no es una posición oficial del partido, sino una opinión personal amplificada en redes, según la cual Ceuta, Melilla y el Sáhara deberían ser marroquíes. A partir de ahí, desde sectores críticos se ha construido la acusación de que el PSOE funciona como correa de transmisión de los intereses de Rabat. Es una imputación política sin pruebas documentales aportadas.
Buena parte del ruido, en lugar de discutir el fondo jurídico, se desvía hacia la vida privada de la exministra para cuestionar su independencia. Ese terreno no resiste el análisis y no aporta un solo dato sobre la soberanía de las ciudades.
¿Desde cuándo pertenece Ceuta a España?
Ceuta pertenece a la Corona española desde el siglo XVII, y Melilla desde antes de que existiera el Marruecos contemporáneo. El argumento que recorre el asunto es simple: no se puede devolver lo que nunca fue de otro. La fórmula de «enclaves coloniales» lanzada por el israelí Danny Danon no encaja con esa cronología, y así se ha respondido desde la esfera pública española.
Kaliningrado, Turquía y Gibraltar: el problema de las analogías
Comparar Ceuta con Gibraltar se ha señalado como un error frecuente. Gibraltar se cedió a Gran Bretaña en el Tratado de Utrecht; Ceuta pertenecía a España mucho antes. De ahí que se sostenga que aunque España entregara las dos ciudades, eso no obligaría a Londres a devolver el peñón. Otra analogía repetida: nadie propone que Rusia devuelva Kaliningrado a Alemania, ni que Turquía ceda su parte europea a Grecia. Las fronteras terrestres, se argumenta, no se rediseñan aplicando el «sentido común» como si fueran las líneas de un croquis mal hecho.
El supuesto «lobby marroquí» y los intereses cruzados
Hay quien sostiene que existe un lobby marroquí con influencia creciente en Madrid y que el PSOE sería su vehículo. Otros lo niegan de plano y recuerdan que Marruecos e Irán, por ejemplo, no comparten intereses geoestratégicos. Sin datos que sostengan la tesis, funciona como marco retórico más que como análisis verificable.
Frontera, CETI y devoluciones en caliente
Entre las propuestas que circulan está declarar Ceuta y Melilla territorio fronterizo en su totalidad para practicar devoluciones en caliente en todo su perímetro, cerrar el CETI y trasladar la tramitación de asilo a la propia valla, en suelo marroquí. Los escenarios más extremos se preguntan qué serviría todo eso ante una llegada masiva de migrantes, con cifras que en la discusión llegan a los 350.000.
Lo previsible es que el asunto no pase de la refriega política. Si existiera una propuesta formal de cesión, el ruido sería de otro calibre. Aun así, conviene no descartarlo: cada vez que se abre la caja de Ceuta, alguien saca un argumento nuevo. Y esta vez la caja se ha abierto en plena era de los tuits.