Israel felicita a Marruecos por el Día del Trono y la sombra de Vox aparece
El Ministerio de Exteriores de Israel ha enviado una calurosa felicitación al Reino de Marruecos con motivo del Día del Glorioso Trono. Un gesto diplomático previsible, pero que en los mentideros políticos ha reavivado el debate sobre las contradicciones de la ultraderecha española.
La paradoja es conocida: mientras Vox se erige en defensor de la hispanidad y crítico con el islam, su alineamiento con el gobierno de Netanyahu resulta incómodo. El partido de Abascal ha mostrado un apoyo entusiasta a Israel, lo que choca con su discurso de recuperación de la influencia española en el norte de África, especialmente frente a Marruecos.
El baile geopolítico de la ultraderecha
No es nuevo que la coherencia ideológica brille por su ausencia cuando se trata de intereses estratégicos. Por un lado, Vox defiende una política exterior firme con Marruecos, reclamando soberanía sobre Ceuta y Melilla y criticando la cesión del Sáhara. Por otro, el partido se ha volcado con Israel, país que mantiene estrechas relaciones diplomáticas y económicas con Marruecos desde los Acuerdos de Abraham.
La felicitación israelí a Marruecos es un recordatorio de que las alianzas geopolíticas no entienden de banderas ideológicas. La pregunta que queda en el aire: ¿cómo se compagina el discurso de "defensa de la nación" con el respaldo a un Estado que normaliza relaciones con quien consideran "el enemigo"?