Milei declara fiesta nacional tras perder Argentina: la paradoja del feriado sin victoria
España ganó su segunda estrella y los españoles volvieron al trabajo el lunes sin día libre. Argentina perdió y su presidente, Javier Milei, anunció un "feriado nacional" para celebrar "el logro alcanzado por la Selección". La decisión, comunicada anoche, ha generado un aluvión de críticas en un país que transita su peor crisis económica en décadas.
El coste de un día festivo en plena recesión
Declarar un feriado imprevisto tiene consecuencias directas sobre la actividad económica. En Argentina, con una inflación anual superior al 200% y reservas netas negativas, cada día no laborable reduce la recaudación fiscal y encarece el crédito. Mientras Paraguay celebró un feriado tras eliminar a Alemania (su selección sí ganó), el gesto de Milei parece más un acto de propaganda política que una medida económica sensata. Las reacciones en redes no se hicieron esperar: calificativos como "estúpida" y "ridícula" acompañan la decisión.
La ironía es doble: el presidente que llegó prometiendo motosierra y ajuste fiscal regala un día de asueto cuando su selección acaba de perder. A dos días de declarar "días de ayuno intermitente", bromean algunos. El contraste con España, donde el calendario de festivos está cerrado y no se prevé celebración pese al triunfo, deja en evidencia el desacople entre el discurso de austeridad y la práctica.
¿Y en España?
Mientras tanto, en España el lunes fue laborable con normalidad. El calendario de festivos nacionales está fijado y no se contemplan cambios. La diferencia de criterio entre ambos gobiernos no puede ser más elocuente: uno celebra la derrota con un día libre que nadie pidió; el otro no concede ni un respiro tras la victoria.