Volver de vacaciones antes de tiempo para 'farmear aura'
Hay quien corta las vacaciones por voluntad propia para reincorporarse una semana antes. El plan: aparecer a las 7 de la mañana en la nave, sin transpaleta, descargando el primer camión a mano, con el jefe como testigo. Es la versión laboral del 'farmear aura', el término gamer para acumular fruta sin misiones que lo pidan. La pregunta que flota en el ambiente es si tanto esfuerzo se traduce en algo tangible o solo en un aumento simbólico de la productividad, ese 200% que nadie mide pero todo el mundo comenta.
El presentismo como inversión
El trabajador que madruga más que nadie y se salta el descanso reglamentario no está haciendo horas extra: está comprando una opción sobre el futuro. El encargadillo que se jubila deja un hueco, y quien demuestre que no flaquea cree tener más papeletas. El cálculo no es descabellado en empresas donde el ascenso depende más de la cercanía con el patrón que de los resultados medibles. Otra cosa es la productividad real: medir el rendimiento por horas de presencia es un error clásico, y cargar cajas a brazo cuando existen medios mecánicos es más un gesto teatral que una mejora de eficiencia.
La ironía de medir el esfuerzo
Que el propio empleado anuncie que a las siete de la mañana estará sudando bajo la lona del camión dice mucho de cómo se interpreta el mérito en el almacén. El comentario sobre que la productividad sube un 200% es una pulla, pero apunta a una verdad incómoda: en muchos entornos, la mejor estrategia para ascender no es ser más productivo, sino parecerlo.
Siempre queda la posibilidad de que el patrón, al ver semejante despliegue, haga lo que hacen la mayoría de los jefes: anotarlo, sonreír y seguir esperando a que el actual encargado se jubile. La escena tendrá éxito si consigue el ascenso; fracasará si solo consigue demostrar que estaba dispuesto a trabajar gratis. La predicción aquí es que el trabajador regresará de vacaciones con una semana menos de descanso y, probablemente, con los hombros doloridos. Con el cargo, ya veremos.