El ex alto cargo del Puerto de Vigo que cobra 5.800 euros al mes sin trabajar
«Me pagan 5.800 euros al mes por quedarme en casa; no es ético». Lo dijo José Ramón Costas Alonso, ex secretario general del Puerto de Vigo, y tiene 69 años. El Tribunal Supremo anuló su despido por discriminación por edad, pero el puerto no lo ha reincorporado. Así que cobra su salario íntegro desde casa. Y él mismo lo califica de poco ético. Pero no renuncia a él.
Un blindaje de lujo para 5.800 euros
Costas entró en 1984 como guardamuelles y fue escalando hasta secretario general. Cuando lo despidieron, recurrió y ganó. Pero la Autoridad Portuaria no lo readmite. Entretanto, cada mes recibe 5.800 euros. La pensión máxima, mientras tanto, ronda la mitad. El cálculo que hizo al denunciar fue claro: si se jubilaba, perdía poder adquisitivo. Prefirió pelear el puesto. Ahora cobra un sueldo que duplica lo que cobraría jubilado, sin dar golpe.
El debate ético que nadie cierra
Que un alto cargo público cobre al completo sin trabajar es, como mínimo, una anomalía. Costas lo sabe y lo verbaliza. Pero no da el paso de devolver el dinero. Hay quien sostiene que es víctima de una administración que no cumple las sentencias; otros, que se aprovecha de un sistema diseñado para proteger a los de siempre. La realidad es que mientras él cobra desde el sofá, cualquier trabajador por cuenta ajena tendría que jubilarse o buscarse la vida.
El dato que descoloca
La sentencia del Supremo le dio la razón: no podían echarle por edad. Pero la Autoridad Portuaria tampoco lo readmite. Atrapado en ese limbo, él sigue cobrando. Y dice que no es ético. Podría renunciar, pero no lo hace. Como apuntan algunos análisis, el sueldo es demasiado goloso para soltarlo. La paradoja final: un hombre que entró de guardamuelles, se hizo licenciado en Derecho y llegó a la cúspide, ahora cobra por no hacer nada. Y lo cuenta en los periódicos. Pero no pone remedio.