Ramón Espinar: el currículo incómodo del 'hijo de obrero'
Ver a Ramón Espinar pontificando sobre desigualdad en televisión tiene un punto de ironía que ni el mejor guionista de sátira política podría mejorar. El dirigente ha construido su imagen sobre el arquetipo del 'hijo de obrero', pero los registros que circulan desde hace años dibujan una historia familiar y patrimonial algo distinta. Una vivienda protegida comprada y revendida en meses con una plusvalía de 30.000 euros, una beca de la Complutense tramitada con su padre en un alto cargo de la UCM y una vinculación familiar con Caja Madrid que no aparece en ningún discurso.
La operación de la VPO: legal, pero incómoda
La compraventa es el mejor resumen del problema. Siendo estudiante, Espinar adquirió una VPO y la vendió meses después por 30.000 euros más. No hay delito en ello, pero la operación choca con la épica de quien se presenta como defensor de lo público. La pregunta que flota es doble: cómo un estudiante obtuvo el baremo suficiente para acceder a una vivienda protegida y por qué, si era tan necesitado, la soltó tan rápido.
La beca y el padre de Caja Madrid
La segunda pata del relato suma más sombras. Según las informaciones recopiladas, Espinar disfrutó de una beca de la Complutense en un momento en que su padre ocupaba un alto cargo en la universidad. En paralelo, otro frente: su padre aparece en informaciones de Okdiario y El País como consejero de Caja Madrid. En la discusión pública se le atribuye una condena por el saqueo de la entidad, extremo que conviene poner en condicional: hablamos de lo publicado, no de una sentencia verificada aquí.
Cierra el círculo un detalle que descoloca. Mientras Espinar verbaliza la lucha contra las élites, el material acumulado describe a una familia con un pie en el corazón institucional de Madrid. No se trata de ilegalidad, sino de coherencia: el 'hijo de obrero' tenía un padre en Caja Madrid, una beca de altura y una VPO que le reportó 30.000 euros. El discurso sobrevive. Los papeles, también.